Domingo 27º Tiempo Ordinario (2 octubre Ángeles Custodios)

De Corazón a corazón: Hab 1,2-3; 2,2-4 (“El justo vivirá por su fe”); 2Tim 1,6-8.13-14 (“En la fe y en la caridad de Cristo Jesús”); Lc 17,5-10 (“Si tuvierais fe como un grano de mostaza”)

Contemplación, vivencia, misión: Por la “fe” aceptamos, con el corazón abierto, las verdades que Dios nos ha revelado en Jesucristo su Hijo. Pero es también una fe que incluye “adhesión” personal al mismo Cristo, “un conocimiento de Cristo vivido personalmente” (Juan Pablo II, VS 88). No se trata de poner una “biblioteca” en la cabeza, sino de vivir en sintonía comprometida con la persona y el mensaje de Jesús. Un granito de esta fe, como “adhesión” personal a Cristo, bastaría para tener el corazón en paz y para sembrar la paz en nuestro entorno y en el mundo entero.

*Corazón misericordioso de María, memoria de la Iglesia: “La Iglesia es nuestra madre en la fe, en la vida sobrenatural … nos genera en la fe, por obra del Espíritu Santo que la hace fecunda, como la Virgen María” (Papa Francisco, 11 septiembre 2013). La misión universal es cuestión de ansias y de ternura materna y apostólica.

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