Domingo 28º Tiempo Ordinario (9 octubre 2016)

De Corazón a corazón: 2Re 5,14-17 (“Naamán – leproso – en las aguas del Jordán… quedó limpio”); 2Tm 2,8-13 (“Si hemos muerto con Él, viviremos con Él”); Lc 17,11-19 (“Diez leprosos… «Ten compasión de nosotros»”)

Contemplación, vivencia, misión: La cercanía de Jesús ilumina, purifica, sana. Si se lee o escucha el evangelio con el corazón abierto, se encuentra a “alguien” que comparte nuestros avatares y los convierte en su propia biografía. Pero el encuentro se realiza en la autenticidad de reconocer la propia realidad (aunque fuera la “lepra”) ante la mirada amorosa del Señor. El “bautismo” nos “injertó” (nos “sumergió”) en la misma vida, muerte y resurrección de Cristo. Ya nunca más vivimos solos. “En virtud del mandato misionero, la Iglesia se interesa por los que no conocen el Evangelio, porque quiere que todos se salven y experimenten el amor del Señor (Papa Francisco, Mensaje Domund 16).

*Corazón misericordioso de María, memoria de la Iglesia: El Rosario (como momento mariano de nuestro día) es el "compendio de todo el evangelio" (Pío XII y Pablo VI), "salterio de la Virgen María" (San Pío V y Pablo VI). Si está Ella, está el Señor.

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