Lunes semana 28ª Tiempo Ordinario (10 octubre 2016)

De Corazón a corazón: Gal 4,22-24.26-27.31-5,1 (“La Jerusalén de arriba – la Iglesia – es nuestra madre… Nos libertó Jesucristo”); Lc 11,29-32 (“La señal de Jonás”)

Contemplación, vivencia, misión: Jesús libera de todas las dudas y angustias. La “señal” de garantía (que él llama “señal de Jonás”) es su amor de donación total, hasta morir y resucitar por nuestra salvación. A Jesús se le encuentra escondido en los signos pobres y limitados de la Iglesia y de todo hermano. Quien se escandaliza de esos signos “pobres”, no encuentra a Jesús en su propia vida.El Rosario es “una oración de gran significado, destinada a producir frutos de santidad" (Juan Pablo II).

*Corazón misericordioso de María, memoria de la Iglesia: San Pablo invitaba a amar a la Iglesia como la ama Jesús (cf. Efes 5,25). El mismo apóstol vivió este amor como donación materna, a imitación de “la mujer”, es decir, la Madre de Jesús (cfr. Gal 4,4-19). “La misericordia hace que el corazón del Padre sienta una profunda alegría cada vez que encuentra a una criatura humana" (Papa Francisco, Mensaje Domund 16).

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