TODOS LOS SANTOS (1 noviembre 2016)

De Corazón a corazón: Ap 7,2-4.9-14 (“Una enorme muchedumbre de todas las naciones… vestidos con túnicas blancas”); 1Jn 3,1-3 (“Somos hijos de Dios… seremos semejantes a él porque lo veremos tal como es”); Mt 5,1-12 (“Bienaventurados los pobres… afligidos… mansos… misericordiosos… de ellos es el Reino de los cielos”)

Contemplación, vivencia, misión: La verdadera historia de la humanidad la han construido quienes, a pesar de sus limitaciones, han hecho de su vida una donación. ¿Cuántos son? Todos somos llamados a realizarnos amando. La vida es un reto, a modo de ensayo maravilloso, para hacerse “semejantes” a quien nos ha creado por amor. En el Corazón de Cristo podemos “blanquear” nuestras “túnicas” o nuestro modo de vivir, para participar de su misma filiación. El proceso consiste en compartir libremente su mismo estilo de vida y de no anteponer nada al amor.

*Corazón misericordioso de María, memoria de la Iglesia: Estamos llamados a ser “santos”, reflejo de la realidad de Dios Amor, el “Santo”, que sostiene nuestro existir con los latidos de su corazón paterno. María es la “Reina de todos los santos”, la Madre siempre ocupada para hacer de cada uno de nosotros un “Jesús viviente”.

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