Lunes semana 33ª Tiempo Ordinario (14 noviembre 2016)

De Corazón a corazón: Apo 1,1-4; 2,1-5 (“Aquel que era, que es y que va a venir… Has perdido el primer amor”); Lc 18,35-43 (“Pasaba Jesús”… – el ciego: – “Jesús, ten compasión de mí… Señor, que vea”)

Contemplación, vivencia, misión: Nos examina siempre “Alguien” que nos lleva en el corazón y que nos invita a entrar en su amistad e intimidad. Por esto, la mayor reprensión sería si nos dijera          que no es Él nuestro “primer amor”, a partir del cual amamos de verdad a los demás. Él nos acompaña, nos habla al corazón, y, a veces, como en Emaús o en Jericó, hace ademán de “pasar” adelante, para que sintamos necesidad de su compañía y de su luz: “Señor, que vea”. “La misión que Jesús ha recibido del Padre ha sido la de revelar el misterio del amor divino en plenitud. « Dios es amor » (1 Jn 4,8.16)” (Misericordiae Vultus, n.8).

*Corazón misericordioso de María, memoria de la Iglesia: “Todos nos damos cuenta de la necesidad de que la luz de Cristo ilumine todos los ámbitos de la humanidad” (Verbum Domini, n.93). María, en el templo, ofreció a Jesús, “luz de las gentes” (Lc 2,32).

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