Lunes semana primera Adviento (28 noviembre 2016)

De Corazón a corazón: Año A, Is 4,2-6 (“Venid, subamos al monte del Señor… que él nos enseñe sus caminos”); Mt 8,5-11 (la fe del Centurión: “En Israel no he encontrado una fe tan grande”)

Contemplación, vivencia, misión: Adviento es un camino de fe hacia el encuentro y adhesión a Cristo que quiere nacer en nuestro modo de pensar, de valorar y de actuar. Él se nos hace “camino”, “Emmanuel” (Dios con nosotros). Se le encuentra de verdad cuando se le acepta tal como dx, compartiendo nuestra misma vida. La felicidad sólo es posible aceptando su persona y su mensaje. El centurión pagano de Cafarnaún recibió el don de la fe (Mt 8,5-11); su oración es hoy la de la Iglesia al celebrar la Eucaristía. “Caminemos a la luz del Señor” (Isaías 2,5).

* Con María, “Madre de la Esperanza”, a la sorpresa de Dios Amor: «Dichosa tú, que has creído» (Lc 1,45). “María es dichosa porque tiene fe, porque ha creído, y en esta fe ha acogido en el propio seno al Verbo de Dios para entregarlo al mundo” (Verbum Domini, n.124). Sólo se evangeliza de verdad cuando la fe se hace vivencia.“La Madre de Misericordia acoge a todos bajo la protección de su manto, tal y como el arte la ha representado a menudo” (Misericordia et misera, n.22)

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