Martes semana primera Adviento (29 noviembre 2016)

De Corazón a corazón: Is 11,1-10 (“Sobre él se posará el Espíritu de Señor”); Lc 10,21-24 (“Jesús, lleno de gozo en el Espíritu Santo”).

Contemplación, vivencia, misión: Todo nos habla del amor de Dios: la creación, la historia, la redención. “El Espíritu del Señor” reposa sobre “un vástago del tronco de Jesé” (Is 11,1-2), para ser “como estandarte (signo) ante los pueblos” (Is 11,10). Así se construye la paz mesiánica. Es el mismo Espíritu de amor con que Dios, por medio de su Palabra, ha creado todo. Ahora, en Cristo, tiene lugar la nueva creación. Jesús, “lleno de gozo en el Espíritu”, proclama este conocimiento amoroso de Dios, que se comunica sólo a quienes se hacen pequeños como él (cfr. Lc 10,21).

* Con María, “Madre de la Esperanza”, a la sorpresa de Dios Amor: La gestación de Jesús en el seno de María, bajo la acción del Espíritu Santo, estaba acompañada por el calor materno de un “sí” incondicional. María nos gestaba a nosotros en Jesús. La Iglesia es auténtica cuando recibe y transmite a Jesús. “No podemos guardar para nosotros las palabras de vida eterna que hemos recibido en el encuentro con Jesucristo” (Benedicto XVI, Verbum Domini, n. 91).

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