Jueves semana primera Adviento (1 diciembre 2016)

De Corazón a corazón: Is 26,1-6 (“Abrid las puertas… Confiad en el Señor… porque en el Señor tenéis una roca eterna”); Mt 7,21.24-27 (“El que oiga mis palabras y las ponga en práctica, será como el hombre prudente que edificó su casa sobre roca”).

Contemplación, vivencia, misión: Nuestro punto de referencia, nuestro apoyo, nuestra “roca” firme, es Dios hecho hombre, Jesús de Nazaret. Edificar sobre otros valores y preferencias, es perderse en el vacío y hundirse en arenas movedizas. Las palabras de Jesús, leídas con el corazón abierto, son las únicas que desvelan a “alguien” que nos lleva en su corazón como partícipes de su misma vida. “La mejor motivación para decidirse a comunicar el Evangelio es contemplarlo con amor, es detenerse en sus páginas y leerlo con el corazón” (Evangelii Gaudium, n.264)

* Con María, “Madre de la Esperanza”, a la sorpresa de Dios Amor: El Señor proclamó felices a quienes escuchan su palabra y la ponen práctica (cfr. Lc 8,21; 11,28) . “Jesús muestra la verdadera grandeza de María, abriendo así también para todos nosotros la posibilidad de esa bienaventuranza que nace de la Palabra acogida y puesta en práctica” (Verbum Domini, n.124). Adviento y Navidad es camino de esperanza, dejarse sorprender.

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