SAN JUAN APÓSTOL Y EVANGELISTA (27 diciembre 2016)

De Corazón a corazón: 1Jn 1,1-4 (“Lo que hemos visto y oído os lo anunciamos”); Jn 20,2-8 (“Entró, vio y creyó”); Jn 21,20-24 (“El discípulo a quien Jesús amaba”)

Contemplación, vivencia, misión: La fe y la oración son un cruce de “miradas” entre “dos” que se aman. A Jesús se le “ve” con la fe cuando se le ama. “Sólo los que se abren al amor son cubiertos por la luz de la Navidad” (Benedicto XVI, 25.12.10). Juan, el “discípulo amado” vio el costado abierto de Cristo y también su sepulcro vacío: “Vio y creyó” (Jn 20,8). Jesús se manifiesta a los que lo aman (cfr. Jn 14,21). Misión es comunicar a los demás la propia experiencia de Jesús.

* Con María, “Madre de la Esperanza”, a la sorpresa de Dios Amor: La “mirada” de una madre, como la de María, es la pauta para ver en cada hermano al mismo Jesús: “Cuando lo da a luz en Belén, sus ojos se vuelven también tiernamente sobre el rostro del Hijo, cuando lo «envolvió en pañales y le acostó en un pesebre» (Lc 2, 7)” (Juan Pablo II, RVM 12). Sólo “ve” a Jesús (y lo sabe anunciar), quien se deja sorprender por su amor.

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