Martes semana primera Tiempo Ordinario (10 enero 2017)

De Corazón a corazón: Heb 2,5-12 (“A Jesús, le vemos coronado de gloria y honor por haber padecido la muerte para bien de todos… no se avergüenza de llamarles hermanos”); Mc 1,21-28 (“Les enseñaba como quien tiene autoridad”)

Contemplación, vivencia, misión: En toda la historia de la humanidad no hay otra figura igual: Jesús comparte nuestra propia existencia como quien recoge del suelo un estropajo y lo lava cariñosamente. Su amor de donación total le lleva a asumir todo lo nuestro para hacernos partícipes de todo lo que es él (Dios hecho hombre). Por esto puede hablar “con autoridad”, con la libertad de la verdadera donación, que disipa las tinieblas del egoísmo.

* Con María, “Madre de la Esperanza”, a la sorpresa de Dios Amor: El evangelio acontece cuando se lee dejándose sorprender por Dios. Estamos todos en el Corazón de Cristo, con su Madre: “mi madre”, “mis hermanos”, “mi Iglesia”, “mis ovejas”. “Quien confía en sus propias seguridades, sobre todo materiales, no espera la salvación de Dios” (Papa Francisco, 21.12.16).

Anuncios

Los comentarios están cerrados.