Jueves semana tercera Tiempo Ordinario (26 enero, Stos. Timoteo y Tito)

De Corazón a corazón: Heb 10,19-25 ("Por este camino nuevo y vivo… Jesús Sumo Sacerdote… acerquémonos con sincero corazón… firmes en la esperanza"); Mc 4,21-25 ("La lámpara es para ponerla sobre el candelero")

Contemplación, vivencia, misión: Cada aurora es un don de Dios Amor, que ilumina nuestra vida, dándole sentido de gratitud y donación. Ya se puede caminar cantando, conviviendo con los hermanos. Dios nos continúa modelando en su corazón, por Cristo y en Cristo, nacido de María por obra del Espíritu Santo. “Toda mi esperanza estriba en tu muy grande misericordia. Da lo que mandas y manda lo que quieras” (S. Agustín, Confesiones).

* Con María, “Madre de la Esperanza”, a la sorpresa de Dios Amor: En Nazaret, al amanecer de todos los días, la Madre de Jesús encendía la lámpara e invitaba a cantar un himno de alabanza a Dios. "Entregándose filialmente a María, el cristiano… la introduce en todo el espacio de su vida interior, es decir, en su « yo » humano y cristiano" (San Juan Pablo II, RMa 45). Llevados de su mano, es posible caminar cantando y abrir nuevos caminos al caminar.

t?sender=aZXNxdWVyZGFiaWZldEBnbWFpbC5jb20%3D&type=zerocontent&guid=0d09fba9-1016-42dc-a69e-51cc2275ee10

Anuncios

Los comentarios están cerrados.