Jueves semana séptima Tiempo Ordinario (23 febrero 2017)

De Corazón a corazón: Sir 5,1-10 ("No te dejes arrastrar por tu deseo… no te tardes en volver al Señor"); Mc 9,41-50 ("Un vaso de agua… no perderá su recompensa… Escándalo… Sal insípida… Tened paz unos con otros")

Contemplación, vivencia, misión: Todo sería más sencillo si nos dejáramos sorprender por el amor de Dios que nos invita a compartir sus dones. Basta un pequeño gesto de cercanía para sembrar la paz. No estaría bien convertirse en "sal insípida" o en "piedra de tropiezo" para los hermanos. Un corazón cerrado en sí mismo o ambicioso siembra la divisón, la discordia y la guerra. Pero Dios escucha siempre el grito humilde y confiando de quienes acuden a Él.

* Con María, “Madre de la Esperanza”, a la sorpresa de Dios Amor: Nos unimos a la oración mariana del Magníficat, fuente inspiradora de esperanza: "Dios dispersa a los soberbios de corazón… y exalta a los humildes… acordándose de su misericordia" (Lc 1,51-52). Y esta oración es siempre actual y acontece si nos ponemos en sintonía con la Madre de Jesús.

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