Lunes semana octava Tiempo Ordinario (27 febrero 2017)

De Corazón a corazón: Sir 17,20-28 (“El Señor es bueno y conoce a su criatura… Vuélvete al Señor”); Mc 10,17-27 (“Vende todo lo que tienes, dáselo a los pobres… ven y sígueme”)

Contemplación, vivencia, misión: Cada ser humano está llamado para una misión maravillosa e irrepetible. La cuestión es acertar. Nos ha creado y llamado quien es “Amor”, para que nos realicemos amando sin rebajas. En Jesús, Dios se nos hace encontradizo, nos acompaña y nos invita a compartir su misma vida. Pero hay que dejar de lado todo lo que no sea amor de donación. Es fácil dejarlo “todo”, cuando uno se siente amado por “quien” es nuestro “Todo”.

* Con María, “Madre de la Esperanza”, a la sorpresa de Dios Amor: El “ven y sígueme” se estrena todos los días. “María… mejor que nadie ha correspondido a la vocación de Dios; se ha hecho sierva y discípula de la Palabra hasta concebir en su corazón y en su carne al Verbo hecho hombre para darlo a la humanidad” (S. Juan Pablo II, PDV 82; cfr. VDo 124).

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