Jueves semana tercera Cuaresma (23 marzo, Sto. Toribio)

De Corazón a corazón: Jer 7,23-28 (“Escuchad mi voz y yo seré vuestro Dios y vosotros seréis mi pueblo”) Lc 11,14-23 (“Si por el dedo de Dios expulso yo los demonios, es que ha llegado a vosotros el Reino de Dios”)

Contemplación, vivencia, misión: El "Reino" de Dios es el mismo Jesús, con su doctrina y con los dones del Espíritu Santo que nos comunica. Su Reino ya comienza en su comunidad eclesial, como Pueblo propiedad esponsal de Dios; pero tiene que llegar a ser toda la humanidad, llamada a formar parte de su Reino definitivo en el más allá. La clave consiste en escuchar su voz con un corazón abierto y disponible. “También hoy el Espíritu siembra en nosotros el deseo del Reino, a través de muchos «canales» vivientes, a través de las personas… y son como faros en la oscuridad de este mundo, que iluminan el camino y abren nuevos senderos de confianza y esperanza” (Papa Francisco 24 enero 2017).

* Con la “Madre de la Esperanza”, a la sorpresa de Dios Amor: María escuchó del ángel que el "Reino" de Jesús "no tendrá fin" (Lc 1,33). Ella sabe que Jesús está en nuestro corazón, en medio de la comunidad y que nos espera en el más allá. Su tarea materna consiste en ayudarnos a "escuchar" la voz de Dios.

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