Lunes semana cuarta de Cuaresma (27 marzo 2017)

De Corazón a corazón: Is 65,17-21 (“Yo creo cielos nuevos y tierra nueva”); Jn 4,43-54 (Al funcionario de Cafarnaún: “Vete, que tu hijo vive”)

Contemplación, vivencia, misión: Todo está cambiando en "mejor", a pesar de las apariencias. La cercanía de Jesús, que sigue resucitado y presente entre nosotros, nos da la perspectiva de la verdad definitiva, que ya está empezando ahora, en el momento "presente". Sólo va a quedar el amor con que se hacen las cosas. En Cristo resucitado, ya estamos empezando un cielo nuevo y una tierra nueva. “Esperar es una necesidad primaria del hombre: esperar en el futuro, creer en la vida, el llamado ‘pensar positivo’. Pero es importante que tal esperanza sea puesta de nuevo en lo que verdaderamente puede ayudar a vivir y a dar sentido a nuestra existencia” (Papa Francisco, 11 enero 2017).

* Con la “Madre de la Esperanza”, a la sorpresa de Dios Amor: El momento más hermoso e importante de nuestra vida terrena todavía no ha llegado: será el último momento consciente en que diremos nuestro "sí". En este ensayo de todos los días, nos ha precedido y nos acompaña la Madre de Jesús. “También las lágrimas de María, como aquellas de Raquel, han generado esperanza y nueva vida” (Papa Francisco, 4 enero 2017).

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