Viernes semana quinta de Cuaresma (7 abril 2017)

De Corazón a corazón: Jer 20,10-13 ("El Señor está conmigo"); Jn 10,31-42 ("El Padre está en mí y yo en el Padre")

Contemplación, vivencia, misión: La vida de Jesús es "misión" para bien de toda la humanidad. Su vida nos pertenece como el gran regalo de Dios. Los demás dones o regalos (todos pasajeros) son sólo preparación o "aperitivo". En Jesús descubrimos cómo es Dios Amor y cómo nos ama desde toda la eternidad: "Soy un pensamiento de Dios" (Bta. M. Inés; cfr. Efes 1,4ss). Cada palabra evangélica (también los gestos y silencios de Jesús) es un latido del corazón de Dios. Sin su luz, toda nuestra vida sería un absurdo. “La esperanza fundada sobre la buena noticia que es Jesús nos hace elevar la mirada” (Papa Francisco, 24 enero 2017).

* Con la “Madre de la Esperanza”, a la sorpresa de Dios Amor: María oyó decir a Jesús niño: "Mi Padre" (Lc 2,49). En la cruz, las últimas palabras que oyó de Jesús, fueron: "Padre -papá querido- en tus manos" (Lc 23,46). Con ella, en el día a día, aprenderemos a ver en Jesús la epifanía personal de Dios, siempre cercano ("Emmanuel", Dios con nosotros).

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