San José Obrero (1 mayo 2017)

De Corazón a corazón: Gén 1,26-2,3 (“henchid la tierra y sometedla”); / Col 3,14-24 (“todo cuanto hagáis, de palabra y de obra, hacedlo todo en el nombre del Señor Jesús”); Mt 13,54-58: “El hijo del carpintero… su madre se llama María”)

Contemplación, vivencia, misión: Toda la “ciencia” de Pablo consistía en Cristo crucificado y resucitado, hijo de Dios, “nacido de la mujer”, que vive en nosotros por el Espíritu Santo. La vida tiene sentido cuando es “vida en Cristo”, gastada por él (en el “trabajo”) para realizarse amando como la vida de José o de Pablo, sirviendo a Cristo nacido de María, que vive y espera al apóstol en su comunidad y en el corazón de cada hombre. El ser humano se realiza amando.

* Con la “Madre de la Esperanza”, a la sorpresa de Dios Amor: “Junto con ella, en la familia santa de Nazaret, se destaca la figura de san José. Él cuidó y defendió a María y a Jesús con su trabajo y su presencia generosa… En el Evangelio aparece como un hombre justo, trabajador, fuerte. Pero de su figura emerge también una gran ternura, que no es propia de los débiles sino de los verdaderamente fuertes, atentos a la realidad para amar y servir humildemente” (Papa Francisco, Laudato Sì, n.242)

Ver lunes tercera semana de Pascua, en Año Liturgico.

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