Sábado tercera semana de Pascua (6 mayo 2017)

De Corazón a corazón: Hech 9,31-42(“Iglesias llenas de la consolación del Espíritu Santo”); Jn 6,60-69 (“A quién iremos”)

Contemplación, vivencia, misión: Las tormentas y los vaivenes de la historia se disipan cuando el corazón está centrado en “Alguien”. Entonces la vida recupera su sentido en Cristo, “pan de vida”, como Palabra y Eucaristía, presente en medio de los hermanos. La Iglesia primitiva, como la de cada época, estaba zarandeada por dificultades externas e internas. Por ser fiel a Cristo (que tiene “palabras de vida eterna”), estaba siempre llena de la consolación del Espíritu de amor. La vida es hermosa y fuente de gozo cuando se construye amando.

* Con la “Madre de la Esperanza”, a la sorpresa de Dios Amor: La referencia al “cenáculo”, donde se ora “con María”, unifica el corazón y la comunidad (Hech 1,14). ”María "es muy amiga del Espíritu Santo, y Él de ella. En sus entrañas el incomprensible cupo… y esto todo por obra del Espíritu Santo… Conocen muy bien el Espíritu Santo las entrañas de la Virgen, conoce muy bien aquel su corazón tan limpísimo" (S. Juan de Ávila, Sermón 30).

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