Domingo quinto de Pascua (14 mayo 2017, S. Matías Apóstol)

De Corazón a corazón: Hech 6,1-7 ("Nos dedicaremos a la oración y al ministerio de la Palabra"); 1Pe 2,4-9 ("Él, piedra viva… Vosotros, piedras vivas… para un sacerdocio santo"); Jn 14,1-12 ("Voy a prepararos lugar… Yo soy el camino")

Contemplación, vivencia, misión: ¿Para qué distraerse en tantas cosas superficiales? Lo importante es construir nuestra historia, personal y comunitaria, caminando juntos y compartiendo los bienes que son de la misma familia de hermanos. La relación personal con Cristo y la escucha y anuncio constante de su Palabra, nos construye como casa ("hogar") de "piedras vivas", fundamentados en Él que es "la piedra viva". “Lo que deseo es que vosotros, jóvenes, caminéis no sólo haciendo memoria del pasado, sino también con valentíaen el presente y esperanza en el futuro. Estas actitudes, siempre presentes en la joven Mujer de Nazaret, se encuentran reflejadas claramente en los temas elegidos para las tres próximas Jornadas Mundiales de la Juventud” (Papa Francisco, Mensaje JMJ 2017).

* Con la “Madre de la Esperanza”, a la sorpresa de Dios Amor: Ella nos acompaña con su presencia activa y materna. "En esta tierra, hasta que llegue el día del Señor (cfr. 2Pe 3,10), antecede con su luz al Pueblo de Dios peregrinante como signo de esperanza y de consuelo hasta que llegue el día del Señor" (LG 68).

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