Sábado semana séptima de Pascua (3 junio, mártires Uganda)

De Corazón a corazón: Hech 28,16-31 (“Por la esperanza de Israel llevo estas cadenas… predicaba con toda valentía”); Jn 21,20-25 (“Tú, sígueme… Su testimonio es verdadero”).

Contemplación Vivencia Misión: Las vidas de los apóstoles de Cristo (como Pedro, Pablo y Juan) están escritas en el corazón de Dios. No necesitan placas conmemorativas. Pedro siguió al Señor dejándolo todo por Él. Pablo, “encadenado”, daba testimonio de Jesús. Juan nos ha dejado un Evangelio donde siguen palpitando los latidos del Corazón del Señor, si se auscultan en sintonía con sus amores. Estos testimonios son “verdaderos”, ratificados con una vida de fidelidad al Espíritu de Amor. “La joven de Nazaret, que en todo el mundo ha asumido miles de rostros y de nombres para acercarse a sus hijos, interceda por cada uno de nosotros y nos ayude a proclamar las grandes obras que el Señor realiza a través de nosotros” (Papa Francisco, Mensaje JMJ 2017).

* Con la “Madre de la Esperanza”, a la sorpresa de Dios Amor: La audacia nace de la humildad y de la verdad de la donación. Se necesita una actitud de “Cenáculo” con María, para hacer de la vida un “sí” materno y fecundo.

Anuncios

Los comentarios están cerrados.