DOMINGO DE PENTECOSTÉS Año A (4 junio 2017)

De Corazón a corazón: Hech 2,1-11 (“Todos quedaron llenos del Espíritu Santo… Todos oímos hablar en nuestras lenguas las maravillas de Dios”); 1Cor 12,3-7.12-13 (“Hay diversidad de dones… todos hemos sido bautizados en un solo Espíritu”); Jn 20,19-23 (“La paz… Recibid el Espíritu Santo”)

Contemplación, vivencia, misión: Hay “Nueva Evangelización” cuando el corazón se abre a las nuevas gracias del Espíritu Santo que corresponden a las nuevas situaciones del aquí del ahora. Sin esta actitud de fidelidad al Espíritu, el Evangelio brillaría por su ausencia y sólo quedarían andamios más o menos técnicos y sofisticados. El Espíritu de amor construye la unidad del corazón, de las comunidades, de toda la Iglesia y de toda la humanidad. Es la “paz” como destello del modo de amar de Dios: darse. “No existirá un día de nuestra vida en el cual cesaremos de ser una preocupación para el corazón de Dios … Él se preocupa por nosotros, y camina con nosotros, y ¿Por qué hace esto? Simplemente porque nos ama” (Papa Francisco, 26 abril 2017).

* Con la “Madre de la Esperanza”, a la sorpresa de Dios Amor: “Con el Espíritu Santo, en medio del pueblo siempre está María. Ella reunía a los discípulos para invocarlo (Hech 1,14), y así hizo posible la explosión misionera que se produjo en Pentecostés” (Evangelii Gaudium, n.284)

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