Lunes semana 15ª Tiempo Ordinario (17 julio 2017)

De Corazón a corazón: Ex 1,8-14.22 (Los israelitas oprimidos en Egipto); Mt 10,34-11,1 (“El que no toma su cruz y me sigue, no es digno de mí… El que os recibe a vosotros me recibe a mí”)

Contemplación, vivencia, misión: Las exigencias proclamadas por Jesús son exigencia de su amor, que hace posible el nuestro. “Cruz” es la transformación de las dificultades en donación. No es posible tomar la cruz si no es “detrás” de Jesús (no delante). Nuestra cruz es la suya, que él ya ha suavizado antes con sus manos. Toda “esclavitud”, también la de Egipto, puede transformarse en complemento de la redención de Jesús. Acompañados por él, es posible sufrir amando, porque se experimenta el amor del Padre hacia él y hacia nosotros. “El Evangelio de Jesucristo nos revela que Dios no puede estar sin nosotros… Esta certeza es el manantial de nuestra esperanza, que encontramos conservada en todas las invocaciones del Padre Nuestro” (Papa Francisco, 7 junio 2017).

* Con la “Madre de la Esperanza”, a la sorpresa de Dios Amor: La cruz se descubre como regalo de bodas, cuando se ayuda a los hermanos a hacerles suave y comprensiva su cruz. Junto a la cruz, con María (“la mujer”, “la asociada”), es posible el milagro de la fe, esperanza y amor.

Anuncios

Los comentarios están cerrados.