Sábado semana 16ª Tiempo Ordinario (29 julio, Sta Marta)

De Corazón a corazón: Ex 24,3-8 (“Cumpliremos todas las palabras del Señor”); Mt 13,24-30 (Parábola de la cizaña: “El trigo recogedlo en mi granero”)

Contemplación, vivencia, misión: La Palabra de Dios no se compagina con nuestro egoísmo (nuestra cizaña maloliente y estéril). La historia se construye con el parámetro del Evangelio meditado en el corazón. La cruz del Señor, con su trasfondo de resurrección, ha marcado la vida de todos los santos. Cristo no es una idea ni una fórmula: es “alguien” que quiere transformar nuestra vida en la suya. “Dios es el fundamento de la esperanza… el Dios que tiene un rostro humano y que nos ha amado hasta el extremo, a cada uno en particular y a la humanidad en su conjunto” (Spe Salvi,n.31).

* Con la “Madre de la Esperanza”, a la sorpresa de Dios Amor: La tarea que han encomendado a María es la de transformarnos en Jesús por obra del Espíritu Santo. Ella sigue el proyecto que Dios ha delineado sobre nosotros en el Evangelio: “Si lo observáramos perfectamente, llegaríamos a ser una copia fiel de Jesús" (Bta. Mª Inés-Teresa Arias).

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