Natividad de la Virgen María (8 septiembre 2017)

De Corazón a corazón: Miq 5,1-4 (“La que ha de dar a luz”); Rom 8,28-30 (“Los predestinó a reproducir la imagen de su Hijo… el primogénito entre muchos hermanos”); Mt 1,1-23 “La Virgen concebirá y dará la luz un hijo… Dios con nosotros”).

Contemplación, vivencia, misión: Todo cumpleaños está dentro de una historia familiar universal, que comenzó en el corazón de Dios. La Virgen María fue elegida para “dar a luz” a Jesús, el “Emmanuel”, “Dios con nosotros”,  que es también “el primogénito entre muchos hermanos”, como dice San Pablo. Por “gracia”, hemos sido elegidos para ser “imagen” de Cristo, “hijos en el Hijo”. El nacimiento de la Virgen María es la “aurora” que anuncia el gozo del nacimiento de Jesús (la “Navidad”), “el Salvador”. Con María, celebramos nuestra fiesta familiar; los dones que ella recibió son para nuestro bien.

* Con la “Madre de la Esperanza”, a la sorpresa de Dios Amor: En el cristianismo todo suena a esperanza gozosa, como el anuncio del ángel (“alégrate, María”), la gran noticia de Navidad (“os anuncio una gran alegría”), el sermón de la montaña (“bienaventurados – gozosos – los pobres de espíritu”) y el saludo de “paz” de la resurrección. María comparte este gozo evangélico con todos sus hijos.

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