Martes semana 28ª Tiempo Ordinario (17 octubre, S. Ignacio de Antioquía)

De Corazón a corazón: Rom 1,16-25 (“Yo no me avergüenzo del evangelio”); Lc 11,37-41 (Jesús denuncia la actitud hipócrita de los fariseos: “Limpiáis por fuera la copa… por dentro estáis llenos de maldades”)

Contemplación, vivencia, misión: Pensar, vivir y anunciar el evangelio equivale a compartir la misma vida de Jesús crucificado y resucitado. Esta aventura cristiana no estará nunca de moda. Sin autenticidad en el corazón, uno se inventa excusas de mal pagador para no testimoniar el evangelio tal como es. Las actitudes farisaicas nos acechan continuamente a la puerta del corazón. La sanación consiste en aprender a mirar a los demás con la mirada misericordiosa de Jesús. Y entonces renace la esperanza, en nosotros y en ellos. “La misión dice a la Iglesia que ella no es un fin en sí misma, sino que es un humilde instrumento y mediación del Reino” (Mensaje Domund 2017)

* Con la “Madre de la Esperanza”, a la sorpresa de Dios Amor: “Con el Rosario, el pueblo cristiano aprende de María a contemplar la belleza del rostro de Cristo y a experimentar la profundidad de su amor” (San Juan XXIII). Y al recordar con ella ante los inmensos campos de pobreza, “el amor se hace creativo hasta el infinito” (S. Vicente de Paúl).

Anuncios

Los comentarios están cerrados.