Miércoles semana tercera Adviento (20 diciembre novena de Navidad)

De Corazón a corazón: Is 7,10-14 ("Le pondrá por nombre Emmanuel", Dios con nosotros); Lc 1,26-38 ("Alégrate, llena de gracia… el Espíritu Santo vendrá sobre ti… Hágase en mí según tu palabra")

Contemplación, vivencia, misión: Toda la historia humana es un diálogo paterno e incluso “nupcial” de Dios. Su “sí” de verdadero y perpetuo amor ya lo ha dejado impreso en la historia y en nuestro corazón. Falta el “sí” de nuestra respuesta. Cristo, “Dios con nosotros”, ya desde el seno de María, ha hecho de la vida un “sí” en nombre nuestro (cfr. Lc 10,21; Heb 10,5-7). Quiso el “sí” de su Madre como “paradigma” del nuestro. Es el “sí” de una vida sencilla hecha relación, donación y sintonía, para compartir la misma vida, del todo y en todo. La historia sólo recupera su sentido en este “sí”. El evangelio descubre su significado a quienes quieren hacer de la vida un “sí”.

*Con la Madre de Jesús, Madre del “Pan de vida”: “Desde la Anunciación hasta la Cruz, María es aquélla que acoge la Palabra que se hizo carne en ella” (Sacramentum Caritatis 33). En su seno se formó el “pan de vida”.La Palabra de Dios escuchada y celebrada, sobre todo en la Eucaristía, alimenta y refuerza interiormente a los cristianos y los vuelve capaces de un auténtico testimonio evangélico en la vida cotidiana” (Evangelii Gaudium, n.174).

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