MIÉRCOLES DE CENIZA (14 febrero 2018)

De Corazón a corazón: Jl 2,12-18 ("Volved a mí de todo corazón") / 2Cor 5,20-6,2 ("En nombre de Cristo… reconciliaos con Dios… Le hizo pecado por nosotros"); Mt 6,1-6.16-18 (oración, limosna, sacrifico: "Tu Padre, que ve en lo secreto, te recompensará").

Contemplación, vivencia, misión: Camino de cuaresma es camino con Cristo hacia el "desierto" (oración, ayuno, pruebas) y hacia su donación pascual de muerte y resurrección. “Con Cristo sois sepultados en el Bautismo, con él también habéis resucitado”(Col. 2, 12). En su "misericordia", asume nuestros pecados y defectos, para purificarnos y transformarnos en él. Nos pide "ocultarnos" con él, para "abrirnos" en donación a Dios y a los hermanos. Como a la ovejita reencontrada, nos carga sobre sus hombros, los mismos sobre los que llevará su cruz. "El ayuno nos despierta, nos hace estar más atentos a Dios y al prójimo, inflama nuestra voluntad de obedecer a Dios, que es el único que sacia nuestra hambre" (Papa Francisco, Mensaje Cauresma 2018).

*Con la Madre de Jesús, Madre del “Pan de vida”: María se quedó en Nazaret, viviendo en sintonía con Jesús, su "cuaresma" y su caminar apostólico, para luego estar con él, "de pie junto a la cruz" (Jn 19,25). Ahora nos acompaña en nuestro caminar eucarístico. “Así como Iglesia y Eucaristía son un binomio inseparable, lo mismo se puede decir del binomio María y Eucaristía” (Ecclesia de Eucharistia, n.57)

Anuncios

Los comentarios están cerrados.