Lunes semana 14ª Tiempo Ordinarioi (9 julio 2018)

De Corazón a corazón: Os 2,16-18.21-22 (“La seduciré, la llevaré al desierto y le hablaré al corazón… Te desposaré para siempre”); Mt 9,18-26 (“Con sólo tocar su manto, quedaré curada”)

Contemplación, vivencia, misión: No estamos muy acostumbrados al lenguaje de verdadero amor que usa Dios por medio de los profetas. El Señor habla de “seducir” o conquistar, de invitación a la soledad y al diálogo de corazón a corazón, de desposorio… Todo este lenguaje se resume en la palabra “Alianza”, que Jesús nos ha transmitido como pacto de amor sellado con su sangre. Ante este amor, sólo cabe la confianza en quien nunca abandona. Basta con acercarse a él, mirarle y dejarse mirar por él. “Para poder ser perfectos, como a él le agrada, necesitamos vivir humildemente en su presencia, envueltos en su gloria; nos hace falta caminar en unión con él reconociendo su amor constante en nuestras vidas” (Gaudete et exúltate, n.51).

*Dejarse sorprender par discernir como la Madre de Jesús: La presencia de Jesús en nuestra vida, especialmente por la Eucaristía y por su Palabra viva, infunde la confianza y el gozo de no sentirse nunca solos. María, que había “tocado” y envuelto al niño Jesús en pañales (cfr. L 2,7), es modelo de esa fe confiada que se deja sorprender por el Señor.

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