San Lorenzo diácono y mártir (viernes 10 agosto 2018)

De Corazón a corazón: 2Cor 9,6-10 (“Dios ama al que da con alegría”; Jn 12,24-26 (“El grano de trigo… si muere da mucho fruto”)

Contemplación, vivencia, misión: La Palabra de Dios sólo es dulce cuando se recibe en un corazón de niño confiado: sentirse necesitado, saberse amado, querer amar. La lógica de Dios es distinta de la nuestra. El gozo brota en el corazón cuando la vida se realiza en el darse con alegría. No siempre se recibe el premio; pero el mejor premio es haber dado la vida por amor, como San Lorenzo y tantos “mártires” desconocidos. La fecundidad no equivale siempre al éxito inmediato ni está ligada necesariamente a cargos “importantes”. “En el llamado a reconocerlo en los pobres y sufrientes se revela el mismo corazón de Cristo, sus sentimientos y opciones más profundas, con las cuales todo santo intenta configurarse” (Gaudete et exsultate, n.96).

*Dejarse sorprender para hacer de la vida un “sí” como la Madre de Jesús: El “grano de trigo”, sembrado en el surco, simboliza la vida escondida con Cristo y compartida con él. La “Reina de los mártires” es la Madre más fecunda porque su vida fue un “sí” total y virginal a Cristo, que ahora vive en nosotros.

Anuncios

Los comentarios están cerrados.