Ntra Señora Virgen Dolorosa (sábado 15 septiembre 2018)

De Corazón a corazón:  Heb 5,7-9 (“Hijo… inmolado… causa de salvación… Sacerdote Eterno”); Jn 19,25-27 (“Junto a la cruz, su madre de pie”); Lc 2,33-35 (“Una espada te atravesará el alma”)

Contemplación, vivencia, misión: El sacerdocio de Cristo es de “oblación” como fuente de nuestra salvación. Su dolor es la máxima expresión de la fecundidad apostólica, que quiere compartir con nosotros, como la compartió con su Madre y nuestra. Ella corrió su misma suerte (la mism “espada”), para llegar a ser Madre de Cristo Sacerdote, Madre de todo el Pueblo Sacerdotal, Madre especial de los sacerdotes. “Ella es la que se estremecía de gozo en la presencia de Dios, la que conservaba todo en su corazón y se dejó atravesar por la espada” (Gaudete et exsultate, n.176).

*Dejarse sorprender para hacer de la vida un “sí” como la Madre de Jesús: Compartir la misma suerte de Cristo, su “espada”, es el secreto de su Madre y nuestra: desde su “sí” (en la Anunciación) hasta el “estar de pie” (ofreciéndose con él en el Calvario). “Ella es la del corazón abierto por la espada, que comprende todas las penas” (Evangelii Gaudium, n.286).

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