Sábado semana 31ª Tiempo Ordinario (10  noviembre, S. Leon Magno)

De Corazón a corazón: Fil 4,10-19 (“Todo lo puedo en aquel que me conforta”); Lc 16,9-15 (“No podéis servir a Dios y al dinero”)

Contemplación, vivencia, misión: Los problemas de la sociedad (o de una comunidad cualquiera) no se arreglan con simples adornos, componendas y equilibrios de poder. El mundo (y nuestra comunidad) será un hogar familiar, sólo cuando nos decidamos a compartir los bienes con solidaridad (“caridad en la verdad”). Somos sólo administradores de unos bienes recibidos de Dios Amor, para compartirlos con todos y con gratuidad. “San Juan Crisóstomo decía que Dios derrama en nosotros la fuente misma de todos los dones antes de que nosotros hayamos entrado en el combate” (Gaudete et exsultate, n.52).

*Dejarse sorprender para hacer de la vida un “sí” como la Madre de Jesús: Los problemas se redimensionan y aclaran cuando descubrimos a Cristo presente que comparte nuestro caminar. María, en las circunstancias nuevas de todos los días, indica el Camino: “Haced lo que él os diga” (Jn 2,5).

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