Jueves 32ª semana Tiempo Ordinario (15 noviembre 2018)

De Corazón a corazón: Flm 7-20 ("Yo, Pablo… preso por Cristo Jesús, te pido un favor para Onésimo, mi hijo… al que he engendrado a la fe en mi prisión… Te lo envío como si te enviara mi propio corazón"); Lc 17,20-25 ("El Reino de Dios ya está entre vosotros")

Contemplación, vivencia, misión: Pablo, "prisionero" por Cristo en la cárcel de Roma, rompe simbólicamente las cadenas de un esclavo: todos somos hermanos en Cristo y tenemos la misma dignidad de "hijos de Dios". El "Reino de Dios" ya tiene un nombre y un rostro: Cristo en sí mismo, en el corazón de cada hermano, en la creación renovada, en la comunidad eclesial y esperándonos a todos en el "más allá". La caridad de Pablo (dignificando a un esclavo) o el gesto de San Martín de Tours (al dar la mitad de su manto a un pobre), son un gesto de la "la civilización del amor" inaugurada por Jesús.

*Dejarse sorprender para hacer de la vida un “sí” como la Madre de Jesús: Faltan personas libres que construyan la libertad amando en la verdad. María “creyó” con una fe comprometida en la caridad. “La Virgen María es ejemplo perfecto de quien se ofrece totalmente confiando en Dios; con esta fe ella dijo al Ángel «heme aquí» y acogió la voluntad del Señor. Que ella nos ayude a cada uno a reforzar la confianza en Dios y en su Palabra” (Benedicto XVI, 11 noviembre 2012).

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