Viernes semana 1ª de Cuaresma (15 marzo 2019)

De Corazón a corazón: Ez 18,21-28 ("No me complazco en que muera el pecador… sino que se convierta y viva"); Mt 5,20-26 ("Ve primero a reconciliarte con el hermano; luego vuelves y presentas tu ofrenda")

Contemplación, vivencia, misión: El encuentro con Jesús en la Eucaristía es oblativo, como expresión comprometida del mandato del amor. No hay oblación con Cristo, si no se aporta la misma actitud de Cristo, que vivió y murió amando y perdonando. La lógica de Dios Amor es siempre de misericordia y de perdón. Nos ha creado y nos sostiene para "vivir" una vida plena en Él. El "precio" para conseguir este objetivo es la oferta libre y total de Jesús desde el seno de María hasta la cruz. Quien no se une a esta donación de Jesús, pierde la verdadera vida, que es el amor de donación. La oración y el sacrificio valen si están sostenidos por el amor. Dios perdona recuperando a las personas sin destruirlas. Es Él, "Dios Amor", quien "nos ha amado primero" (1Jn 4,16.19), más allá de nuestra lógica.

*Dejarse sorprender para discernir como la Madre de Jesús: Cuando María, con José, "ofrecieron" al niño Jesús en el templo (cfr. Lc 2,22), ella tenía su corazón unificado por el servicio de caridad a su prima Isabel, por la atención a los pastores y por la convivencia familiar con San José. “El «sí» y las ganas de servir fueron más fuertes que las dudas y las dificultades” (Papa Francisco, JMJ, 26 enero 2019). Entonces el corazón se abre a los grandes deseos de Dios, que nos ha hecho a su imagen.

Anuncios

Los comentarios están cerrados.