Viernes semana quinta de Pascua (24 mayo 2019)

De Corazón a corazón: Hech 15,22-31 (“Bernabé y Pablo… han entregado su vida a la causa de Nuestro Señor Jesucristo”); Jn 15,12-17 (“Nadie tiene mayor amor que quien da su vida por sus amigos. Vosotros sois mis amigos”)

Contemplación, vivencia, misión: Amistad es "darse" y apreciar a la persona amada tal como es según el proyecto de Dios. Para Jesucristo, cada uno de nosotros es irrepetible, amado de modo peculiar, para llegar a ser un destello de su amor en el servicio a los hermanos. Así es el verdadero amor que da sentido y llena de gozo la vida. La historia se construye amando con Él y como Él. Si no somos expresión de su amor, toda nuestra vida sería chatarra. La vocación de cada uno es iniciativa de un amor eterno, que respeta nuestra libertad, mientras también hace posible una respuesta generosa y gozosa.

*Dejarse sorprender para discernir como la Madre de Jesús: El "amor más hermoso", de no anteponer nada al amor de Cristo, se aprende de María: “Se asoció con entrañas de madre a su sacrificio, consintiendo amorosamente en la inmolación de la víctima que ella misma había engendrado" (LG 58).

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