Martes semana 12ª Tiempo Ordinario (25 junio 2019)

De Corazón a corazón: Gen 13,2.5-18 (Acuerdo entre Abraham y Lot; Dios promete a Abraham descendencia innumerable); Mt 7,6.12-14 (“Cuanto queráis que os hagan los hombres, hacédselo también vosotros a ellos”)

Contemplación, vivencia, misión: Dios ha dejado en la creación huellas de su modo de amar. En la bondad de nuestros seres queridos se nos transparenta el amor de Dios. Ese amor, en su fuente, es siempre más allá de lo que podamos imaginar. La gran sorpresa consiste en que el Padre nos ama con el mismo amor con que ama a Jesús (cfr. Jn 17,23). Por esto el mandato del amor es “nuevo”, como nueva es la realidad de la Encarnación y redención. Cuando se vive en esta perspectiva, es posible afrontar los problemas humanos como Abraham y disipar las tragedias reales o imaginarias. Basta con mirar primero qué necesitan los demás y esforzarse por amarles con el mismo amor con que Dios nos ama.

*Dejarse sorprender para discernir como la Madre de Jesús: En la visitación a su prima Isabel y en Caná, María estaba atenta a la necesidad de los demás. Es "la mujer" (la "Nueva Eva"), que, con su fe confiada y audaz, comparte el modo de vivir de Jesús. “María entona las maravillas que el Señor realizó en su humilde esclava con el gran canto de esperanza para aquellos que ya no pueden cantar porque han perdido la voz” (Papa Francisco, Bucarest, 31 mayo 2019).

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