CONVERSIÓN DE S. PABLO (25 enero, termina Octavario Unidad)

De Corazón a corazón: Hech 22,3-16 (cfr. 9,1-22) ("Yo soy Jesús a quien tú persigues"); Mc 16,15-18 ("Id por todo el mundo y proclamad la buena nueva… Salieron… colaborando el Señor con ellos")

Contemplación, vivencia, misión: La “conversión” de Pablo será siempre un misterio de amor. Para San Pablo, el punto de partida y de referencia es siempre el encuentro vivencial con Cristo: "Me amó, se entregó por mí" (Gal 2,20). Este amor apasionado por Cristo le lleva al anuncio apasionado de Cristo: "La caridad de Cristo me urge" (2Cor 5,14). Sólo este amor de entrega y de misión construye la unidad: “La caridad no busca su interés” (1Cor 13,4ss). "¿Está dividido Cristo? ” (1Cor 1,10ss). El apóstol sabe que siempre está acompañado por Cristo: "No temas, estoy contigo" (Hech 18,9). Jesús se hace encontradizo para declarar su amor, para enviar, acompañar, esperar en el corazón de cada persona y de cada pueblo.

*Discípulos de la Palabra con la Madre de Jesús: El amor del apóstol tiene la característica del "amor materno de María" (LG 65). En las dificultades apostólicas, transformadas en donación, San Pablo se sentía como una madre fecunda, como María y como la Iglesia: "Hasta formar a Cristo en vosotros" (Gal 4,19; cfr. 4-7.26; Jn 16,21-22).

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