Lunes semana tercera Tiempo Ordinario (27 enero 2020)

Contemplación, vivencia, misión: 2Sam 5,1-7.10 (David comienza a reinar: "El señor estaba con él"); Mc 3,22-30 (Algunos decían que Jesús estaba endemoniado; su respuesta: "Si una casa está dividida… no podrá subsistir")

Contemplación, vivencia, misión: A Jesús le califican de poseído del demonio. Una locura por parte de quienes hacen de la religión su propio proyecto personalista. Aceptar a Jesús como “Rey”, supone dejarlo entrar en el centro de los criterios, de la escala de valores, de las actitudes. Jesús no quiere ni puede ser un adorno. ¡Cuántos disparates se han cometido en nombre de la religión durante toda la historia! "De cara al mundo, la acción conjunta de los cristianos… asume también las dimensiones de un anuncio, ya que revela el rostro de Cristo" (Juan Pablo II, Ut unum sint, n.75). La “unidad” eclesial es tarea de todos y empieza en el corazón de cada uno.

*Discípulos de la Palabra con la Madre de Jesús: María hizo de “su casa” de Nazaret (Lc 2,56), un hogar de convivencia y armonía familiar, fundada en la obediencia de Jesús y en su propia contemplación y aceptación humilde de aquel misterio de amor (cfr. Lc 2,51).

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