Miércoles semana quinta Tiempo Ordinario (12 febrero 2020)

De Corazón a corazón: 1Re 10,1-10 (La reina de Saba admira la sabiduría de salomón); Mc 7,14-23 (“Lo que sale del corazón del hombre eso es lo que contamina al hombre”)

Contemplación, vivencia, misión: Escuchar el mensaje de Jesús en el corazón, sanea el mismo corazón y hace de la persona humana un reflejo de Dios Amor en bien de todos los demás. Del corazón nace el modo de pensar, valorar, actuar. Cuando el corazón está divido, produce la división en las comunidades y en la sociedad. La verdadera sabiduría es la de un corazón que quiere ser fiel al proyecto de Dios sobre la propia existencia y la de todos los demás hermanos. “Cuando uno se detiene a meditar y rezar sobre el texto sagrado, entonces se puede hablar con el corazón para alcanzar los corazones de las personas que escuchan, expresando lo esencial con vistas a que se comprenda y dé fruto” (Aperuit illis, n.5).

*Discípulos de la Palabra con la Madre de Jesús: La presencia activa y materna de María (también manifestada en sus apariciones) ayuda a descubrir y vivir que el ser humano es fruto del amor de Dios. María es el “corazón bueno”, y en su seno, por obra del Espíritu Santo, el Padre sembró la “buena semilla” de su “Palabra” para bien de todos.

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