Viernes semana 5ª Tiempo Ordinario (14 febrero, Stos. Cirilo y Metodio)

De Corazón a corazón: 1Re 11,29-32; 12,19 (División del pueblo: Israel y Judá)); Mc 7,31-37 (“Se abrieron sus oídos… y hablaba correctamente”)

Contemplación, vivencia, misión: El hombre muchas veces se vuelve sordo y mudo. Lo que hubiera tenido que ser “sorpresa”, se convierte en “susto”. Pero el amor de Dios es infinito. Su cercanía se renovó en Jesús, su Hijo, que se acerca con amor para abrir nuestro corazón al amor, curándolo de la ceguera, de la sordera y de la mudez. El ser humano está llamado por el Amor a escuchar y responder. Dios es el primero en entrar en esta relación interpersonal con un “sí”, de escucha y respuesta, que da sentido a nuestra existencia. Cuando falta esta escucha y respuesta armónica, el corazón y la sociedad se dividen y rompen en añicos, produciendo rupturas y tragedias, personales y comunitarias, de consecuencias imprevisibles.

*Discípulos de la Palabra con la Madre de Jesús: La vida es un “sí”, de escucha y respuesta, como el “sí” de María. Con ella, “meditando en el corazón”, se aprende a “captar la belleza de la Palabra de Dios y verla relacionada con su vida cotidiana” (Aperuit illis, n.5).

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