MARIA REINA (sábado 22 agosto 2020)

De Corazón a corazón Is 9,1-6 ("Un niño nos ha nacido… Estará el señorío sobre su hombro"); Lc 1,26-38 ("Vas a dar a luz un hijo… Jesús… su reino no tendrá fin")

Contemplación, vivencia, misión: María es Reina “Madre”: por ser Madre del Rey, por excelencia y por haber colaborado a nuestra redención como “asociada” al Redentor (“Nueva Eva”, según San Ireneo). Su realeza hace más concreta y cercana a nuestro corazón la realeza fundamental de Cristo Mesías Rey, “cuyo reino no tendrá fin” (Lc 1,33). “Elevada al cielo, es Madre y Reina de todo lo creado. En su cuerpo glorificado, junto con Cristo resucitado, parte de la creación alcanzó toda la plenitud de su hermosura” (Laudato sì, n.241). Lo más importante es que Cristo reine en los corazones y en todos los pueblos: “Urge que él reine” (1Cor 15,15). La misión del bautizado consiste en “hacer que todo tenga a Cristo por cabeza” (Ef 1,10).

*Discípulos de la Palabra con la Madre de Jesús: María meditó en su corazón (cfr. Lc 2,19) el mensaje del ángel a los pastores sobre el niño, "el Salvador", recién nacido (cfr. Lc 2,10-12; Is 9,16). Decimos a la Virgen Reina: “Soy todo tuyo” para que me enseñes a no anteponer nada al amor de Cristo.

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