Lunes semana 11ª Tiempo Ordinario (19 junio 2017)

De Corazón a corazón: 2Cor 6,1-10 (“Como tristes, pero siempre alegres; como pobres, aunque enriquecemos a muchos; como quienes nada tienen, aunque todo lo poseemos"); Mt 5,38-42 (“No hagáis frente al que os agravia… Ofrece la otra mejilla”)

Contemplación, vivencia, misión: Los enredos y "pleitos" son marañas frecuentes en la historia humana. Nos basta saber que Cristo nos ama y nos acompaña. El secreto está en amar como nos ha amado el Señor: vivir y morir en la verdad de la donación. Reaccionar amando como Jesús, es imposible a nuestra naturaleza humana; pero él lo hace posible si le dejamos amar, orar y vivir en nosotros. La sorpresa de nuestra miseria se supera con dejarse sorprender todos los días por el amor de Dios. “Todos nosotros, en nuestra vida, hemos tenido momentos difíciles, oscuros; momentos en los cuales caminábamos tristes… Y Jesús siempre está junto a nosotros para darnos esperanza… porque Él está junto a nosotros caminando con nosotros. Siempre”(Papa Francisco, 24 mayo 2017)

* Con la “Madre de la Esperanza”, a la sorpresa de Dios Amor: Es difícil perdonar de corazón. En el Corazón de María seguirían resonando las expresiones: "no había sitio en el albergue", "Herodes quiere matar al niño"… y los sarcasmos de la cruz. Ella vivía en sintonía con el Corazón de Jesús, el “Salvador”: "Perdónales, Padre, porque no saben lo que hacen". El nombre de "Jesús" sana y "salva".

CORPUS CHRISTI (domingo día 18 junio 2017)

De Corazón a corazón: Deut 8,2-3.14-16 ("Te alimentó en el desierto con el maná"); 1Cor 10,16-17 ("Comunión con la sangre de Cristo… con el cuerpo de Cristo"); Jn 6,51-58 ("Yo soy el pan de vida… por la vida del mundo")

Contemplación, vivencia, misión: La presencia eucarística de Cristo es "real", también como presencia "donada" (sacrificio) y comunicada ("comunión"). Es presencia que pide presencia y relación; es donación total que pide nuestra donación; es comunicación para que vivamos "de su misma vida". Toda la humanidad está llamada a este encuentro vivencial y transformante con quien es "camino, verdad y vida" (Jn 14,6). Si la Eucaristía es la fuente y la cima de la evangelización. Si la Eucaristia no fuera el centro de la vida de un creyente o de una comunidad eclesial, sería señal de que no se ha captado la esencia del cristianismo y la naturaleza de la Iglesia: Cristo, el Verbo Encarnado, resucitado y presente por medio de signos eclesiales instituidos por él. La Eucaristia es "la fuente y la cima de toda la evangelización" (PO 5).

* Con la “Madre de la Esperanza”, a la sorpresa de Dios Amor: La Eucaristía "tiene el sabor de la Virgen Madre" (Juan Pablo II, año 2000). Cuando la Iglesia se centra en Cristo Eucaristía, muestra su naturaleza “mariana” y “materna” de ser “misterio” de “comunión” para la “misión”.

(Ver domingo 11º Tiempo Ordinario en Año Liturgico)

Sábado semana décima Tiempo Ordinario (17 junio 2017)

De Corazón a corazón: 2Cor 5,14-21 ("El amor de Cristo nos apremia… murió por todos para que ya no vivan para sí"); Mt 5,33-37 ("Sea vuestro lenguaje «sí, sí», «no, no»")

Contemplación, vivencia, misión: El contexto del sermón de la montaña es el amor: “Amad… sed perfectos (misericordiosos) como vuestro Padre celestial”. La vida es un “sí” de donación. Todo lo que no se traduzca en este “sí” o “amén”, carece de valor. Pablo buscaba que todos los creyentes en Cristo se movieran sólo por su amor. “Por Cristo, ya podemos decir «sí» a Dios” (2Cor 1,20). “¡He cambiado de vida porque he visto al Señor! Ahora soy distinto que antes, soy otra persona. He cambiado porque he visto al Señor. Esta es nuestra fuerza y esta es nuestra esperanza” (Papa Francisco, 17 mayo 2017).

* Con la “Madre de la Esperanza”, a la sorpresa de Dios Amor: La vida cristiana se hace “oblación” por medio de este “sí” unido “sacrificio de alabanza” de Cristo (Heb 13,15), desde su encarnación en el seno de María (cfr. Heb 10,5). Si la dejamos “entrar”, ella cambia nuestra vida.

Viernes semana décima Tiempo Ordinario (16 junio 2017)

De Corazón a corazón: 2Cor 4,7-15 ("Tenemos este tesoro en vasos de barro… atribulados en todo… para que la vida de Jesús se manifiesta en nuestro cuerpo"); Mt 5,27-32 ("Yo os digo… si tu mano derecha es ocasión de escándalo, córtala"):

Contemplación, vivencia, misión: Jesús es exigente porque pide a partir de su amor de totalidad y hace posible nuestra respuesta de totalidad. El problema de nuestra “debilidad” (el tesoro “en vasos de barro”) no es principalmente la falta de luz y de fuerza, sino nuestras preferencias por encima del proyecto que Dios tiene sobre nosotros. Por esto, con su ayuda, hay que tender a no anteponer nada a su amor, siendo intransigentes con todo aquello que intente ocupar el puesto de Jesús en el corazón.

* Con la “Madre de la Esperanza”, a la sorpresa de Dios Amor: Decir un “sí” de totalidad como María, es posible cuando nos dejamos sorprender por Dios Amor. “Ella, madre de esperanza, en medio de esa comunidad de discípulos tan frágiles: uno había renegado, muchos habían huido, todos habían tenido miedo (cfr. Hech 1, 14)” (Papa Francisco 10 mayo 2017).

Jueves semana décima Tiempo Ordinario (15 junio 2017)

De Corazón a corazón: 2Cor 3,15-4,6 ("Donde está el Espíritu del Señor, allí está la libertad… Predicamos a Cristo como Señor"); Mt 5,20-26 (“Vete primero a reconciliarte con tu hermano”)

Contemplación, vivencia, misión: Nuestra historia de “comunión” eclesial enraíza en los Apóstoles. El nombre “cristiano” aúna a todos en Cristo, el único Salvador, que nos hace partícipes de su misma filiación, a quien imitamos, con quien nos relacionamos y por quien compartimos todo con todos. El Espíritu Santo obra siempre en esta línea del amor desinteresado. La comunidad se construye reconciliándonos con los hermanos, buscando el bien de cada uno según el proyecto de Dios. “Siempre hay una gran relación entre la esperanza y la escucha, y María es una mujer que escucha” (Papa Francisco 10 mayo 2017).

* Con la “Madre de la Esperanza”, a la sorpresa de Dios Amor: Sin reconocer la propia limitación y los propios defectos, es imposible la reconciliación. Tenemos la manía de buscar chivos expiatorios. María y José recibieron el encargo de dar el nombre a “Jesús” (Salvador), “porque salvará a su pueblos de los pecados” (Mt 1,21). (Donde se celebre el Corpus Christi, ver domingo día 18 ó en Año Liturgico)

EUCARISTIA, MARIA, MISION, VOCACIONES

(Cfr. “Ecclesia de Eucharistia”: EdE, “Mane nobiscum, Domine”: MND, “Sacramentum Caritatis”: SCa)

1.Espiritualidad relacional (Presencia) (Mt 26,27; cfr. 28,20): “Renovada necesidad de estar largos ratos en conversación espiritual, en adoración silenciosa, en actitud de amor” (EdE 25).“Almas enamoradas de El… escuchando su voz y sintiendo los latidos de su corazón” (MND 18). “La adoración fuera de la santa Misa prolonga e intensifica lo acontecido en la misma celebración litúrgica” (SCa 66).

2.Espiritualidad oblativa (sacrificio) (Lc 22,19-20; imitación): «El Señor Jesús, la noche en que fue entregado» (1 Cor 11, 23), instituyó el Sacrificio eucarístico de su cuerpo y de su sangre… Es el sacrificio de la Cruz que se perpetúa por los siglos” (EdE 11). “El sacrificio de conformarnos a Cristo” (EdE 57). “La Eucaristía nos adentra en el acto oblativo de Jesús… nos implicamos en la dinámica de su entrega” (SCa 11; cita DCe 13).

3.Espiritualidad de transformación (comunión) (Jn 6,57): “Comunión con Dios Padre, mediante la identificación con el Hijo Unigénito, por obra del Espíritu Santo” (EdE 34). “Vivir en él (en Cristo) la vida trinitaria” (EdE 60). “Iglesia… comunión” (EdE 61). “En la escuela de los santos” (EdE 62) “Formamos una realidad fundada ontológicamente en el Bautismo y alimentada por la Eucaristía” (SCa 76).

4.Espiritualidad escatológica (esperanza) (1Cor 11,26):  “El mundo retorna a Él, redimido por Cristo” (EdE 8). “Semilla de viva esperanza” (EdE 20). “La prenda del fin al que todo hombre aspira” (EdE 59). “Transformar con él (Cristo) la historia” (EdE 60). “La Eucaristía nos proyecta hacia el futuro de la última venida de Cristo… un dinamismo que abre al camino cristiano el paso a la esperanza” (MND 15). “La esperanza de la resurrección de la carne y la posibilidad de encontrar de nuevo, cara a cara, a quienes nos han precedido en el signo de la fe, se fortalece en nosotros mediante la celebración del Memorial de nuestra salvación” (SCa 32).

5.Espiritualidad mariana (Lc 1,31; Hech 1,14):  “En la escuela de María” (EdE 7 y cap.VI). “Mujer eucarística con toda su vida” (EdE 53). “Amén” (fiat de María). “Primer tabernáculo de la historia” (EdE 55). “Desde la perspectiva mariana” (MND 9). “Tomando a María como modelo… Ave verum corpus matum de Maria Virgine” (MND 31). “Cada vez que en la Liturgia eucarística nos acercamos al Cuerpo y Sangre de Cristo, nos dirigimos también a Ella que, adhiriéndose plenamente al sacrificio de Cristo, lo ha acogido para toda la Iglesia… Es el modelo de cómo cada uno de nosotros está llamado a recibir el don que Jesús hace de sí mismo en la Eucaristía” (SCa 33; cfr. LG 58).

6.Espiritualidad eclesial (Iglesia comunión) (Hech 2,42; 4,32):  “La Iglesia vive de la Eucaristía… «fuente y cima de toda la vida cristiana» (LG 11)… La Eucaristía contiene todo el bien espiritual de la Iglesia, es decir, el mismo Cristo” (EdE 1). “La Eucaristía, construyendo la Iglesia, crea precisamente por ello comunidad entre los hombres” (EdE 24). “La Iglesia expresa realmente lo que es… sacramento universal de salvación y comunión” (EdE 61). “La Eucaristía es fuente de unidad eclesial y, a la vez, su máxima expresión” (MND 21). “La comunión tiene siempre y de modo inseparable una connotación vertical y una horizontal: comunión con Dios y comunión con los hermanos y hermanas” (SCa 76).

7.Espiritualidad ministerial-sacerdotal (Lc 22,19; 1Cor 11,25):  “El sacerdote pone su boca y su voz a disposición de Aquél que las pronunció en el Cenáculo” (EdE 5). “In persona, es decir, en la identificación específica, sacramental con el sumo y eterno Sacerdote” (EdE 29). “Centro y cumbre de la vida sacerdotal… Cada jornada será así verdaderamente eucarística… puesto central en la pastoral de las vocaciones sacerdotales” (EdE 31). “Vosotros, sacerdotes… dejaos interpelar por la gracia… con la alegría y el fervor de la primera vez, y haciendo oración frecuentemente ante el sagrario” (MND 30). “Experimentar la delicia, no solo de participar cada día en la santa Misa, sino también de dialogar reposadamente con Jesús Eucaristía” (MND 30). “Antes que nada, el sacerdote es servidor y tiene que esforzarse continuamente en ser signo que, como dócil instrumento en sus manos, se refiere a Cristo… profundizar siempre en la conciencia del propio ministerio eucarístico como un humilde servicio a Cristo y a su Iglesia” (SCa 23)

8.Espiritualidad de vida consagrada (Alianza: Lc 22,20): “Consagrados y consagradas… Jesús en el Sagrario espera teneros a su lado para rociar vuestros corazones con esa íntima experiencia de su amistad, la única que puede dar sentido y plenitud a vuestra vida” (MND 30). “El testimonio profético de las consagradas y de los consagrados, que encuentran en la Celebración eucarística y en la adoración la fuerza para el seguimiento radical de Cristo obediente, pobre y casto” (SCa 81).

9.Espiritualidad misionera (Mt 26,28; Jn 6,51): “La Iglesia se expresa como sacramento universal de salvación” (EdE 61). “Cristo… centro de la historia de la humanidad… gozo de todos los corazones” (MND 6; GS 45). “Verdaderamente, nada hay más hermoso que encontrar a Cristo y comunicarlo a los demás… No podemos acercarnos a la Mesa eucarística sin dejarnos llevar por ese movimiento de la misión que, partiendo del corazón mismo de Dios, tiende a llegar a todos los hombres. Así pues, el impulso misionero es parte constitutiva de la forma eucarística de la vida cristiana” (SCa 84).

Miércoles semana décima Tiempo Ordinario (14 junio 2017)

De Corazón a corazón: 2Cor 3,4-11 ("Nuestra capacidad viene de Dios"); Mt 5,17-19 (“No he venido a abolir, sino a dar cumplimiento”)

Contemplación, vivencia, misión: Podemos y debemos forcejear para seguir caminando y superar las dificultades de la vida. Pero transformarlo todo en amor de donación, sólo es posible si estamos unidos al Señor. Al abrir los ojos ante la creación y la historia, se pueden encontrar siempre muchas gotitas que salpican de la “fuente” y tantas “semillas del Verbo”. Con Jesús, todas estas gotitas y esas semillas, remiten a una plenitud fontal: Dios Amor. “Cada uno de nosotros es una historia de amor de Dios. A cada uno de nosotros Dios nos llama por el propio nombre: nos conoce por el nombre, nos mira, nos espera, nos perdona, tiene paciencia con nosotros” (Papa Francisco, 17 mayo 2017).

* Con la “Madre de la Esperanza”, a la sorpresa de Dios Amor: Son pocos los que saben integrar los valores de los demás sembrando la concordia, sin relativismo ni sincretismos. Es cuestión de vivir en Cristo y como él. Con María, se aprende a mirar a los demás (como a los “pastores” de Belén y a los “magos” de Oriente) encuadrándolos en el designio de Dios Amor en Cristo, “de generación en generación”.