Domingo de la Santísima Trinidad (26 mayo 2013)

De Corazón a corazón: Prov 8,22-31 (Dice la Sabiduría divina: “mis delicias están con los hijos de los hombres”); Rom 5,1-5 (“el amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones por el Espíritu Santo”); Jn 16,12-15 (“todo lo que tiene el Padre es mío… el Espíritu Santo os lo anunciará”)

Contemplación, vivencia, misión: Dios es “Amor”, es “vivo”, piensa, ama, se da, pero a su estilo, más allá de nuestras ideas sobre él. Ha creado el mundo con su Palabra y sabiduría, todo por amor. Vive en nosotros, dándose tal como es. Sólo por medio de Jesús podemos saber y participar de esta realidad divina: “por Él, tenemos libre acceso al Padre en un mismo Espíritu” (Ef 2,18). Esta realidad de Dios Amor, uno en tres personas, es la máxima unidad vital, donde cada persona es relación de donación total, figura de nuestra realidad personal y comunitaria.

* En el día a día con la Madre de Jesús: Dios construye la unidad de cada corazón y de toda la humanidad, por medio de una familia “eclesial” (Iglesia de la Trinidad), que debe reflejar a Dios tal como es y tal como se ha manifestado en Cristo. María, figura de la Iglesia, fue la primera en recibir y asentir al mensaje “trinitario” del “Hijo del Altísimo”, “concebido por obra del Espíritu Santo”.

AÑO DE LA FE: “Busca el conocimiento… con la fe que procede de un corazón sencillo y que no es fruto de una argumentación… porque Dios ha de ser creído tal cual es” (San Columbano, Inst. I).

Sábado semana séptima Tiempo Ordinario (25 mayo 2013, S. Gregorio VII)

De Corazón a corazón: Sir 17,1-13 ("Puso su luz en sus corazones… Estableció con ellos alianza eterna"); Mc 10,13-16 ("Dejad que los niños vengan a mí… de los que son como ellos es el Reino de los cielos")

Contemplación, vivencia, misión: De la luz de Dios recibimos luz para proseguir nuestro camino. Nos basta la luz para el paso que hemos de dar aquí y ahora. Nuestra mirada está injertada en la suya y, por esto, le podemos descubrir presente en los más "pequeños", los pobres, enfermos, niños, marginados, “periféricos”… La luz de Dios Amor entra en lo más hondo del corazón cuando se comparte en un servicio de olvidarse de sí, sin esperar otro premio que el de amarle y hacerle amar.

*En el día a día con la Madre de Jesús: El gesto materno y contemplativo de María, al poner al niño Jesús en la cuna (cfr. Lc 2,7), sigue marcando la vida de todos los que somos "hijos en el (su) Hijo" (Ef 1,5).

AÑO DE LA FE: “Esto también y sobre todo si nos sentimos pobres, débiles, pecadores, porque Dios fortalece nuestra debilidad, enriquece nuestra pobreza, convierte y perdona nuestro pecado. ¡Es tan misericordioso el Señor! Si acudimos a Él, siempre nos perdona” (Papa Francisco, Homilía 28 abril 2013)

Viernes semana séptima Tiempo Ordinario (24 mayo 2013)

De Corazón a corazón: Sir 6,5-17 ("El amigo fiel es seguro refugio; el que lo encuentra, ha encontrado un tesoro"); Mc 10,1-12 ("Lo que Dios unió, no lo separe el hombre")

Contemplación, vivencia, misión: En Dios, cada "persona" (Padre, Hijo y Espíritu Santo) es plena relación de donación a la "otra". Dios Amor es la máxima unidad vital, sin abstracciones. El ser humano, la familia y toda la humanidad, tienen la vocación común de construirse amando en un "sí" de totalidad. Romper la unidad del corazón, de la familia, de la propia comunidad y de la sociedad, sería el origen de un caos incontrolable. La verdadera amistad se expresa en la alegría de colaborar generosamente a que todos se realicen según el designio de Dios Amor. Los dones recibidos de Dios Amor son para compartir.

*En el día a día con la Madre de Jesús: "María Virgen, con su sí a la Palabra de la Alianza y a su misión, cumple perfectamente la vocación divina de la humanidad" (Benedicto XV, Verbum Domini 27),

AÑO DE LA FE: “¡En este Año de la Fe, preguntémonos si en realidad hemos dado algunos pasos para conocer mejor a Cristo y las verdades de la fe, con la lectura y la meditación de las Escrituras, en el estudio del Catecismo, acercándonos con asiduidad a los Sacramentos. Pero preguntémonos al mismo tiempo cuántos pasos estamos dando para que la fe dirija toda nuestra existencia!" (Papa Francisco 15 mayo 2013)

Jueves séptima semana Tiempo Ordinario (23 mayo 2013, Cristo Sacerdote)

De Corazón a corazón: Sir 5,1-10 (“No te tardes en volver al Señor”); Mc 9,41-50 (“Un vaso de agua… no perderá su recompensa… Sal insípida… Tened paz unos con otros”)

Contemplación, vivencia, misión: Todo sería muy sencillo si nos dejáramos sorprender por el amor de Dios que nos invita a compartir sus dones. Basta un pequeño gesto de cercanía para sembrar la paz. No estaría bien convertirse en “sal insípida” o en “piedra de tropiezo” para los hermanos. Un corazón ambicioso siembra la discordia y la guerra.

*En el día a día con la Madre de Jesús: Nos unimos a la oración mariana del Magníficat: “Dios dispersa a los soberbios de corazón… y exalta a los humildes… acordándose de su misericordia” (Lc 1,51-52).
AÑO DE LA FE: “Que el Señor nos dé esta libertad de entrar en el santuario en donde Él es sacerdote e intercede por nosotros y lo que le pidamos al Padre en su nombre nos lo dará. Pero que nos dé también la audacia de ir en ese otro santuario que son las llagas de nuestros hermanos y hermanas necesitadas” (Papa Francisco 11 mayo 2013)

JESÚS SUMO Y ETERNO SACERDOTE (jueves después de Pentecostés)
De Corazón a corazón: Is 52,13-53,12 (“Fue traspasado por nuestros pecados”) / Heb 10,12-23 (“Tenemos un Sumo Sacerdote”); Lc 22,14-20 (“Copa de la Nueva Alianza, sellada con mi sangre”)

Contemplación, vivencia, misión: Desde el seno de María (“vengo para hacer tu voluntad”) hasta la cruz (“en tus manos, Padre”) y ahora en el seno del Padre, Jesús asume la historia humana como parte de su misma historia. Es el único “Mediador” como Dios hecho hombre,  único Salvador. Su oblación consiste en un “sí” a los planes de Dios sobre la humanidad. Así ha sellado definitivamente con su sangre el “pacto de amor” (Alianza).

*En el día a día con la Madre de Jesús: Participamos de su mismo sacerdocio (por el bautismo, confirmación, Orden) y hacemos de nuestra vida un “sí” como el de María, “Madre del Sumo y Eterno Sacerdote”. Nos pide unirnos a su oblación: “por ellos yo me inmolo” (Jn 17,19).

COMO USAR LA BIBLIOTECA DIGITAL DEL BLOG

Arriba, en las “pestañas”, los contenidos están distribuidos por: MISIÓN, SACERDOCIO, ESPIRITUALIDAD, MARIA.

Cada “pestaña” contiene dentro: LIBROS, ARTÍCULOS, ESQUEMAS, VOCABULARIO y, a veces, POWER PONTS (como en las pestañas: misión, sacerdocio, María)

El idioma más usado es el español, aunque hay textos en italiano, inglés, francés, catalán. Y se puede hacer la traducción automática (siempre defectuosa) señalando la bandera. Ordinariamente no se ponen en digital libros que todavía están en venta.

Es muy práctico el VOCABULARIO de cada “pestaña”. Allí están por orden alfabético todos los temas (hay repeticiones o referencias, pues un tema podría estar en varias pestañas). En cada tema hay bibliografía y referencia a documentos conciliares y postconciliares.

El uso del vocabulario de San Juan de Ávila y el diccionario de la Bta. Inés Teresa, está explicado a la derecha del blog.

El AÑO LITÚRGICO tiene la reflexión “standard” para cada día del año, según el tiempo y las fiestas (años A,B,C, primero y segundo, fiestas del Señor, María, Santos). Pero, para cada día, es mejor la reflexión “reciente” de la portada (donde el texto se actualiza diariamente: aquí y ahora)

Por ser texto en digital, se puede copiar fácilmente, para uso personal. Al llamar un documento, esperar un poco, pues a veces tarda en salir el texto.

Los “Viajes Misioneros” están en curso de redacción (en Misión, libros).

Miércoles semana séptima Tiempo Ordinario (22 mayo 2013)

De Corazón a corazón: Sir 4,11-19 ("La sabiduría… cuida de los que la buscan"); Mc 9,38-40 ("El que no está contra vosotros, está por vosotros")

Contemplación, vivencia, misión: "Sabio" es quien busca siempre la Verdad plena. No bastan las gotitas que salpican de la fuente. Quien ha encontrado a Cristo, "agua viva" (Jn 4,10), valora con gozo sus huellas en todas las culturas. Si Dios "hace salir su sol sobre buenos y malos (Mt 5,45), es que su calor entra en todos los corazones. Entonces se aprecia y se agradece de verdad la fe en Cristo, que "ha muerto por todos" (2Cor 5,14).

*En el día a día con la Madre de Jesús: Cuando se anuncia a Cristo "nacido de María", el anuncio encuentra eco en todas las culturas, como si Dios quisiera mostrar su amor por medio de la ternura de su Madre y nuestra.

AÑO DE LA FE: “El Espíritu Santo… nos impulsa a abrir las puertas para salir… para comunicar el gozo de la fe, del encuentro con Cristo” (Papa Franccisco 19 mayo 2013, Pentecostés)

Martes séptima semana Tiempo Ordinario (21 mayo 2013, S. Cristóbal Magallanes)

De Corazón a corazón: Sir (Eccli) 2,1-11 (“Hijo, si te llegas a servir al Señor, prepara tu alma para la prueba… Confíate a él”); Mc 9,30-37 (“El Hijo del hombre será entregado… resucitará… Si uno quiere ser el primero, sea el servidor de todos… El que reciba a un niño en mi nombre, a mí me recibe”)

Contemplación, vivencia, misión: Jesús ha querido correr nuestros mismos riesgos, insertándose sin privilegios en una historia humana donde quien tiene el corazón divido suscita división y muerte. Pero la última palabra no la tiene la humillación ni la muerte, sino el mismo Jesús que muere amando y perdonando. En él, Dios se muestra compasivo y misericordioso con nosotros. Sólo conviviendo con Cristo es posible afrontar las pruebas de la vida amando. El mejor modo de garantizar la propia perseverancia consiste en ayudar a los demás hermanos, con la oración, la cercanía y la escucha, a sentirse amados y acompañados por Jesús. El secreto del éxito consiste en hacerse como niño, hacerse pequeño, saberse pobre y limitado, pero saberse amado y acompañado por él.

En el día a día con la Madre de Jesús (en el AÑO DE LA FE): “Pensemos en María que «conservaba todas estas cosas meditándolas en su corazón» (Lc 2,19.51). La acogida de las palabras y de la verdad de la fe para que se conviertan en vida, se realiza y crece bajo la acción del Espíritu Santo” (Papa Francisco 15 mayo 2013)