Domingo 33º Tiempo Ordinario (19 noviembre Jornada Mundial Pobres)

De Corazón a corazón: Prov 31,10-13.19-20.30-31 ("Una mujer completa, ¿quién la encontrará? Es mucho más valiosa que las perlas… tiende sus manos al pobre"); 1Tes 5,1-6 ("El día del Señor ha de venir como un ladrón… Sois hijos de la luz, hijos del día"); Mt 25,14-30 (Los talentos: "Entra en el gozo de tu Señor")

Contemplación, vivencia, misión: Quien busca la verdad, está buscando a Dios. No todos los que dicen creer en Dios, aceptan a Dios tal como es. Sólo el que busca la verdad y la quiere vivir, construye la paz, compartiendo con los demás los dones recibidos. La “luz” que viene de Dios, contagia de gozo por haber intuido la fuente primera (el mismo Dios) a través de las gotitas que salpican de esa fuente. El dolor de la búsqueda se convierte en el gozo (el premio) de entrever un misterio que se abre al infinito, más allá de todos nuestros designios humanos y conceptos “religiosos”.

*Con la Madre de Jesús, Madre del “Pan de vida”: En Caná, la aparente negativa de Jesús a María, “la mujer” (Jn 2,4), es más bien el premio de ayudarla a descubrir y vivir que él obra según el designio del Padre, mucho más allá de nuestros deseos humanos. “La Iglesia, tomando a María como modelo, ha de imitarla también en su relación con este santísimo Misterio (de la Eucaristía)" (Juan Pablo II, EdEuc 53).

Anuncios

Dedicación Basílicas S.Pedro y S.Pablo (sábado 18 noviembre)

De Corazón a corazón: Hech 28,11-16.30-31 ("Pablo – prisionero en Roma – enseñaba lo referente al Señor Jesucristo"); Mt 14,22-33 (Pedro: "¡Señor, sálvame!”. Jesús: “Hombre de poca fe, ¿por qué dudaste?")

Contemplación, vivencia, misión: Los "templos" son signo de una realidad más sencilla y profunda: nuestro corazón y nuestras comunidades deben ser casa de familia donde se vive en intimidad con Dios Amor y con todos los hermanos. Jesús, con su donación total (su "sangre" derramada en la cruz), ha hecho de nosotros el verdadero templo de Dios, donde el mismo Jesús está "en medio" cuando vivimos como hermanos. Somos un "pueblo sacerdotal". Las Basílicas de Pedro y Pablo conservan los restos mortales de estos Apóstoles que "sacrificaron" su vida por Cristo.

*Con la Madre de Jesús, Madre del “Pan de vida”: Después de recordar a la Madre del Hijo de Dios, Pablo afirma: “yo he de formar a Cristo en vosotros” (Gal 4,19). Cristo vive en nosotros como el “Pan de vida” (Eucaristía) y "la Palabra de Dios, que se dirige hoy al mundo, a la Iglesia y a cada uno personalmente" (Benedicto XVI, Verbum Domini, 47).

Viernes semana 32ª Tiempo Ordinario (17 noviembre 2017)

De Corazón a corazón: Sab 13,1-9 ("De la grandeza y hermosura de las criaturas se llega, por analogía, a contemplar a su Autor"); Lc 17,26-37 ("Como sucedió en los días de Noé, así será también en los días del Hijo del hombre")

Contemplación, vivencia, misión: La vida es siempre sorpresa, cuando se quiere vivir como donación. Si no hay amor de donación, la vida se convierte en una serie interminable de sustos. Perder es ganar, cuando se vive dándose como Jesús. El Señor nos habla no solamente en la Escritura (allí su hablar es especial), sino también en las criaturas, en los acontecimientos, en los hermanos. Si no se descubre el Creador que nos ama, no se entiende nada de sus dones.

*Con la Madre de Jesús, Madre del “Pan de vida”: Fueron continuas las sorpresas en la vida de María (y de José). Ella vivía perteneciendo totalmente a la historia concreta de Jesús. La gran sorpresa era Él, clave de toda la historia. “María puede guiarnos hacia este Santísimo Sacramento porque tiene una relación profunda con él” (Juan Pablo II, EdEuc 53)

Jueves semana 32ª Tiempo Ordinario (16 noviembre 2017)

De Corazón a corazón: Sab 7,22-8,1 ("La sabiduría… es una imagen de la bondad de Dios… forma amigos de Dios… gobierna el universo"); Lc 17,20-25 ("El Reino de Dios viene sin dejarse sentir… ya está entre vosotros")

Contemplación, vivencia, misión: El “Reino de Dios” es siempre el mismo Jesús, su mensaje y los dones salvíficos que nos trae. Está presente en los signos eclesiales (escondido), en el corazón de cada creyente (llamando a la puerta), en el corazón de cada ser humano (esperando). Está “cerca”, está “presente”, nos espera, nos envía, nos llama para un encuentro definitivo. Él es la “sabiduría” personal o expresión personal del Padre, reflejo de su luz (en el amor del Espíritu Santo), amigo de los hombres.

*Con la Madre de Jesús, Madre del “Pan de vida”: "La Santísima Virgen es Maestra en la contemplación del rostro de Cristo” (Juan Pablo II, EdEuc 53). Cuando las manos de María “envolvían en pañales” al niño Jesús para “recostarlo en un pesebre” (Lc 2,7), su corazón maternal latía al unísono con los amores del Hijo Redentor nuestro, con una repercusión salvífica en toda la historia y en cada uno de nosotros.

Miércoles semana 32ª Tiempo Ordinario (15 noviembre 2017, S.Alberto)

De Corazón a corazón: Sab 6,1-11 ("Oíd, reyes y entended… el Señor al pequeño como al grande él mismo los hizo y de todos tiene igual cuidado"); Lc 17,11-19 ("Diez leprosos… Ten compasión de nosotros")

Contemplación, vivencia, misión: Jesús es muy sensible a la gratitud. En su Corazón cabemos todos y tenemos ahí un lugar reservado. La mejor curación es la paz en nuestro corazón: saberse amados por él, quererle amar, hacerle amar, amarle en los demás con su mismo amor y hacer que los demás se sientan amados por él. El juicio y examen sobre nuestra vida es sobre el amor, no tanto por lo que tenemos (cualidades y cargos), sino por lo que somos, todo puesto al servicio de los demás. Los criterios de los poderosos del mundo son totalmente otros.

*Con la Madre de Jesús, Madre del “Pan de vida”: “La relación de María con la Eucaristía se puede delinear indirectamente a partir de su actitud interior” (Juan Pablo II, EdEuc 53). Dios “mira” a todos y cada uno con amor peculiar: “hace salir ‘su’ sol sobre justos e injustos” (Mt 5,45). María se sintió “mirada” amorosamente por Dios en su “pequeñez” (Lc 1,48), en la que estamos insertados todos sus hijos.

EUCARISTIA, SANTIDAD Y MISION (Esquema Iº)

(Siglas de documentos) EdE: “Ecclesia de Eucharistia” (Juan Pablo II); MND: “Mane nobiscum, Domine” (ídem); VC: “Vita Consecrata” (ídem); SCa: “Sacramentum Caritatis” (Benedicto XVI); EG:  “Evangelii Gaudium” (Papa Francisco); LS: “Laudato sì” (ídem). Del concilio Vaticano II: LG (“Lumen Gentium”), SC (“Sacrosantum Concilium”), PO (“Presbyterorum Ordinis”), etc.

1.Presencia pide presencia (Mt 26,27; cfr. 28,20: “Renovada necesidad de estar largos ratos en conversación espiritual, en adoración silenciosa, en actitud de amor” (EdE 25).“Almas enamoradas de El… escuchando su voz y sintiendo los latidos de su corazón” (MND 18). “La adoración fuera de la santa Misa prolonga e intensifica lo acontecido en la misma celebración litúrgica” (SCa 66). “De la Eucaristía, mana hacia nosotros la gracia como de su fuente y se obtiene con la máxima eficacia aquella santificación de los hombres en Cristo y aquella glorificación de Dios, a la cual­ las demás obras de la Iglesia tienden como a su fin” (SC 10). “La Iglesia necesita imperiosamente el pulmón de la oración, y me alegra enormemente que se multipliquen en todas las instituciones eclesiales los grupos de oración, de intercesión, de lectura orante de la Palabra, las adoraciones perpetuas de la Eucaristía.” (EG 262).

2.Sacrificio pide donación, oblación: (Lc 22,19-20; imitación): «El Señor Jesús, la noche en que fue entregado» (1 Cor 11, 23), instituyó el Sacrificio eucarístico de su cuerpo y de su sangre… Es el sacrificio de la Cruz que se perpetúa por los siglos” (EdE 11). “El sacrificio de conformarnos a Cristo” (EdE 57). “La Eucaristía nos adentra en el acto oblativo de Jesús… nos implicamos en la dinámica de su entrega” (SCa 11; cita DCe 13). “El divino sacrificio de la Eucaristía contribuye en sumo grado a que los fieles expresen en su vida, y manifiesten a los demás, el misterio de Cristo y la naturaleza auténtica de la verdadera Iglesia” (SC 2)

3.Comunión pide vida en Cristo, ser pan partido (Jn 6,57): “Comunión con Dios Padre, mediante la identificación con el Hijo Unigénito, por obra del Espíritu Santo” (EdE 34). “Vivir en él (en Cristo) la vida trinitaria” (EdE 60). “Iglesia… comunión” (EdE 61). “En la escuela de los santos” (EdE 62) “Formamos una realidad fundada ontológicamente en el Bautismo y alimentada por la Eucaristía” (SCa 76). “En la Eucaristía lo creado encuentra su mayor elevación. La gracia, que tiende a manifestarse de modo sensible, logra una expresión asombrosa cuando Dios mismo, hecho hombre, llega a hacerse comer por su criatura” (LS 236).

4.Esperanza, confianza y tensión escatológica (1Cor 11,26; Ap 22,20):  “El mundo retorna a Él, redimido por Cristo” (EdE 8). “Semilla de viva esperanza” (EdE 20). “La prenda del fin al que todo hombre aspira” (EdE 59). “Transformar con él (Cristo) la historia” (EdE 60). “La Eucaristía nos proyecta hacia el futuro de la última venida de Cristo… un dinamismo que abre al camino cristiano el paso a la esperanza” (MND 15). “La esperanza de la resurrección de la carne y la posibilidad de encontrar de nuevo, cara a cara, a quienes nos han precedido en el signo de la fe, se fortalece en nosotros mediante la celebración del Memorial de nuestra salvación” (SCa 32). “En la Eucaristía ya está realizada la plenitud, y es el centro vital del universo, el foco desbordante de amor y de vida inagotable. Unido al Hijo encarnado, presente en la Eucaristía, todo el cosmos da gracias a Dios. En efecto, la Eucaristía es de por sí un acto de amor cósmico: «¡Sí, cósmico! »” (LS 236). “En este día (el domingo) los fieles deben reunirse a fin de que, escuchando la palabra de Dios y partici­pando en la Eucaristía, recuerden la Pasión, la Resurrección y la gloria del Señor Jesús y den gracias a Dios, que los «hizo renacer a la viva esperanza por la Resurrección de Jesucristo de entre los muertos» (1Pe 1,3)” (SC 106).

5.Con María, Madre del “pan de vida” (Lc 1,31; Hech 1,14):  “En la escuela de María” (EdE 7 y cap.VI). “Mujer eucarística con toda su vida” (EdE 53). “Amén” (fiat de María). “Primer tabernáculo de la historia” (EdE 55). “Desde la perspectiva mariana” (MND 9). “Tomando a María como modelo… Ave verum corpus matum de Maria Virgine” (MND 31). “Cada vez que en la Liturgia eucarística nos acercamos al Cuerpo y Sangre de Cristo, nos dirigimos también a Ella que, adhiriéndose plenamente al sacrificio de Cristo, lo ha acogido para toda la Iglesia… Es el modelo de cómo cada uno de nosotros está llamado a recibir el don que Jesús hace de sí mismo en la Eucaristía” (SCa 33; cfr. LG 58). (Seguirá esquema II)

Martes semana 32ª Tiempo Ordinario (14 noviembre 2017)

De Corazón a corazón: Sab 2,23-3,9 ("Dios creó al hombre para la incorruptibilidad… Las almas de los justos están en las manos de Dios… como oro en el crisol los probó"); Lc 17,7-10 ("Cuando hayáis hecho todo lo que os fue mandado, decid: Somos siervos inútiles; hemos hecho lo que debíamos hacer")

Contemplación, vivencia, misión: “Inútiles” lo somos cuando lo que hacemos no suena a amor de donación. Y lo poco que hacemos en este sentido, es gracias a la ayuda del Señor. Sólo va a quedar el amor con que se ha vivido la vida. Todo suena a “muerte” cuando no suena a amor. Pero esta moneda auténtica sólo ha han usado los santos, que pasaron sin hacer ruido, como si no tuvieran ningún valor. La “moneda” para comunicar la salvación de Cristo no suena en los mercados y en las finanzas humanas.

*Con la Madre de Jesús, Madre del “Pan de vida”: “María es mujer «eucarística » con toda su vida” (Juan Pablo II, EdEuc 53). La “espada” de la prueba fue, para ella, un crisol que la aquilató sin purificarla. A nosotros nos purifica y aquilata, para hacernos “eucaristía”, “acción de gracias” para Dios y “pan partido” para los hermanos.