JUEVES SANTO (2 abril 2015)

Misa Crismal: Is 61,1-9; Apoc 1,5-8; Lc 4,16-21; Cena del Señor: Ex 12,1-14; 1Co 11,23-26; Jn 13,1-15.

De Corazón a corazón: Ex 12,1-8.11-14 (“Es la Pascua del Señor… La sangre les servirá de señal”); 1Cor 11,23-26 (“Esto es mi cuerpo que se entrega por vosotros… mi sangre… Haced esto en memoria mía”); Jn 13,1-15 (“Sabiendo Jesús la hora de pasar de este mundo al Padre… los amó hasta el fin… empezó a lavar los pies a los discípulos… amaos como yo os he amado”)

Contemplación, vivencia, misión: Hoy es mejor “callar”, dejándose sorprender y conquistar por el amor de Cristo: lavó los pies a los discípulos, instituyó la Eucaristía y el sacerdocio ministerial, nos dio el mandato nuevo del amor, declaró su amor de amigo que da la vida y pidió amor de retorno. En el corazón de María resonó y sigue resonando la oración sacerdotal de Jesús al Padre: “Ellos son mi expresión… los amas como a mí… me inmolo por ellos… yo estoy en ellos” (Jn 17,10-26).

*En el día a día con la Madre de Jesús: María vivió este acontecimiento, guiada por el Espíritu Santo, en sintonía de Madre, porque en su seno se había formado el “cuerpo” y la “sangre” de “su” Hijo.

*El camino del corazón, fidelidad al Espíritu: “La vida fraterna … manifiesta al Espíritu Santo como principio de unidad en la Iglesia, donde no cesa de suscitar familias espirituales y comunidades fraternas” (VC n.21)

Miércoles Santo (1 abril 2015)

De Corazón a corazón: Is 50,4-9 (“El Señor abrió mi oído… No retiré mi rostro cuando me ultrajaban y escupían”); Mt 26,14-25 ("Se acerca mi hora, voy a celebrar la Pascua en tu casa con mis discípulos”)

Contemplación, vivencia, misión: Aquella "casa" se llamará "Cenáculo" y va a recordar siempre la última cena (Eucaristía), la apariciones de Cristo resucitado y la preparación para la venida del Espíritu Santo con la Madre de Jesús. Lo importante es celebrar continuamente la "Pascua" con el Señor, compartiendo su "paso" por la cruz a la resurrección. El camino de Pascua es camino personal y comunitario de "escucha" comprometida de los planes de Dios Amor.

*En el día a día con la Madre de Jesús: La actitud decidida de Jesús se fue fraguando desde niño, en su corazón y en su vida, cuando María y José le enseñaban a memorizar la "shemá": "Escucha, Israel, amarás" (Deut 6,4).

*El camino del corazón, fidelidad al Espíritu: Amar la cruz como regalo de bodas, es una gracia del Espíritu Santo. “Abrazaos con la cruz que vuestro Esposo llevó sobre sí y entended que ésta ha de ser vuestra empresa” (Sta. Teresa, Moradas II, cap. único, 7).

Martes Santo (31 marzo 2015)

De Corazón a corazón: Is 49,1-6 (“El Señor me formó desde el seno materno para que yo sea su Servidor”); Jn 13,21-33.36-38 (“Jesús se estremeció… Os aseguro que uno de vosotros me entregará… Judas salió. Ya era de noche”… (a Pedro): “No cantará el gallo antes de que me hayas negado tres veces”)

Contemplación, vivencia, misión: La debilidad de los discípulos se manifestó con frecuencia: desaconsejando el camino de la cruz, pidiendo "milagros" para castigar, buscando los primeros puestos, durmiendo en Getsemaní, negando la relación con él, abandonándolo en la pasión, dudando de su resurrección… Pero Jesús ya asumió esta realidad pecadora (también la nuestra y la de toda la humanidad) desde el seno de su Madre y nuestra, como encargo del Padre para vivificarnos en él.

*En el día a día con la Madre de Jesús: Ya antes de la pasión, María había convivido con los Apóstoles, al menos en las bodas de Caná y en el inicio del seguimiento evangélico (cfr. Jn 2,11-12).

*El camino del corazón, fidelidad al Espíritu: El encargo que le dio Jesús a María ("he aquí a tu hijo") asume la debilidad de los "discípulos", quienes luego orarán en sintonía de corazón con ella en el Cenáculo, para recibir, también con ella, el Espíritu Santo (cfr. Hech 1,14).

Lunes Santo (30 marzo 2015)

De Corazón a corazón: Is 42,1-7 (“He aquí mi Siervo… mi elegido en quien se complace mi alma”); Jn 12,1-11 (En Betania: “María… ungió los pies de Jesús y los secó con sus cabellos… Jesús dijo: … para el día de mi sepultura”)

Contemplación, vivencia, misión: El Padre se complace en Jesús, que desde el seno de María (cuando ella dijo que “sí”) había hecho de su vida una oblación total por nuestro amor: “Vengo para hacer tu voluntad” (Heb 10,7). Quienes se dejan conquistar por la amistad íntima de Jesús, enrolan sus propias vidas es esta misma oblación, concretada en “silencio” contemplativo (cfr. Lc 10,39) y en oferta de sí mismo y de todas sus cosas (cfr. Jn 11,2; 12,1). Esta oblación evangélica no estará nunca de moda.

*En el día a día con la Madre de Jesús: Las manos maternas que envolvieron en pañales al niño Jesús y lo recostaron en el pesebre (cfr. Lc 2,7), son las mismas que le acariciaron, lavaron, cuidaron y acompañaron hasta su muerte y sepultura. La vida de María era itinerario de “Pascua”, para “pasar” con Jesús “de este mundo al Padre” (Jn 13,1).

*El camino del corazón, fidelidad al Espíritu: Sólo un corazón guiado por el Espíritu, entiende de amores: “O somos esposas de tan gran rey, o no. Si lo somos, ¿qué mujer honrada hay que no participe de las deshonras que a su esposo hacen?” (Sta. Teresa, Camino, cap.13,2)

DOMINGO DE RAMOS (29 marzo 2015)

De Corazón a corazón: Is 50,4-7 ("No me resistí, ofrecí mis espaldas a los que me golpeaban"); Fil 2,6-11 ("Se humilló a sí mismo, obedeciendo hasta la muerte de cruz"); Mc 14,1-15,47 (Pasión según S. Marcos: "¿Dónde quieres que vayamos a preparar para que comas el cordero de la Pascua?")

Contemplación, vivencia, misión: Cada año, la celebración de la Pasión del Señor es un gracia inédita. Todos hemos colaborado en los sufrimientos de Jesús y todos estamos llamados a hacer algo para celebrar con él la “Pascua”, como “paso” que transforma la muerte en resurrección. Bastaría un gesto fraterno de amabilidad, un momento junto al Sagrario sin prisas en el corazón, una sonrisa sincera, para pacificar más nuestra sociedad.

* En el día a día con la Madre de Jesús: Sólo los santos han tenido el valor de llamar a la cruz “dulce cruz” (Bta. M. María Inés-Teresa Arias). Así es el “gozo de la esperanza” (Rom 12,12), amasado de “sí” y de “magníficat”, como en María “de pie jutot a la cruz”.

*El camino del corazón, fidelidad al Espíritu: El corazón (guiado por el Espíritu) tiene razones que desconoce la razón: “Tengo yo para mí que la medida del poder llevar gran cruz o pequeña, se la da el amor” (Sta Teresa, Camino, cap.32,7)

Sábado quinta semana Cuaresma (28 marzo 2015)

De Corazón a corazón: Ez 37,21-28 ("Los congregaré de todas partes… Los purificaré y serán mi pueblo, y yo seré su Dios"); Jn 11,45-56 ("Jesús iba a morir… también para reunir en uno a los hijos de Dios que estaban dispersos")

Contemplación, vivencia, misión: Nuestra lógica no entiende por qué Jesús vivió un tiempo tan breve (33 años) y murió como todos. "Tenía que morir" para vencer la muerte y dar sentido a la vida. Una hojita seca caída del árbol ya tiene sentido: la vida es hermosa si se hace donación. Entonces Dios la recupera con creces, insertándola en la misma vida de Cristo, quien "murió y resucitó por todos" para que todos "vivan para él" (2Cor 5,15).

*En el día a día con la Madre de Jesús: Así vivió María compartiendo la misma suerte (la misma "espada") de Jesús, participando en la vida de quien es "luz de los pueblos" (Lc 2,32).

*El camino del corazón, fidelidad al Espíritu: “Este año nos llama también a vivir el presente con pasión. La memoria agradecida del pasado nos impulsa, escuchando atentamente lo que el Espíritu dice a la Iglesia de hoy, a poner en práctica de manera cada vez más profunda los aspectos constitutivos de nuestra vida consagrada” (Papa Francisco, Carta Apostólica, I,2)

CRUZ, EL MENSAJE DEL AMOR en Santa Teresa

“Cosa que salga fuera de Vos … me parece pesada cruz” (Vida, cap.5,9)

“Por este camino que fue Cristo, han de ir los que le siguen” (Vida, cap.11, 5)

“Quiere el Señor probar a sus amadores, y saber si podrán… ayudarle a llevar la cruz” (Vida, cap.11,10) …”seguiros por donde fuereis hasta morir de cruz y que está determinada ayudárosla a llevar y a no dejaros solo en ella” (Vida, cap.11,12)

“Muchos nunca acaban de acabar, y creo es gran parte este no abrazar la cruz desde el principio” (Vida, cap.11,15).  “Comience a no se espantar de la cruz, y verá cómo se la ayuda también a llevar el Señor” (Vida, cap.11,17).

“Si el alma es… amiga de cruz, hará poco caso de los gustos de la oración” (Vida, cap.15,10). “Es gran negocio comenzar las almas oración… entrando determinadas a sólo ayudar a llevar la Cruz a Cristo” (Vida, cap.15,11)

“Venga lo que viniere, abrazarse con la cruz, es gran cosa” (Vida, cap.22,10). “Mirando a Cristo en la cruz tan pobre y desnudo, no podía poner a paciencia ser rica;  suplicábale con lágrimas lo ordenase de manera que yo me viese pobre como Él” (Vida, cap.35,3)

“Díjome el Señor… que pues deseo cruz, que buena se me apareja, que no la deseche” (Vida, cap.35,8).

“La que no quisiere llevar cruz sino la que le dieren muy puesta en razón, no sé yo para qué está en el monasterio” (Camino, cap.13,1). “O somos esposas de tan gran rey, o no. Si lo somos, ¿qué mujer honrada hay que no participe de las deshonras que a su esposo hacen?” (Camino, cap.13,2)

“Haceos sorda a las murmuraciones; tropezando, cayendo con vuestro Esposo, no os apartéis de la cruz ni la dejéis” (Camino, cap.26,7). “Tengo yo para mí que  la medida del poder llevar gran cruz o pequeña, se la da el amor” (Camino, cap.32,7)

“Abrazaos con la cruz que vuestro Esposo llevó sobre sí y entended que ésta ha de ser vuestra empresa” (Moradas II, cap. único, 7). “Un alma estaba muy afligida delante de un crucifijo… díjole el mismo Crucificado, consolándola, que él le daba todos los dolores y trabajos que había pasado en la pasión” (Moradas, cap.IV, 5, 6). “Poned los ojos en el crucificado, y se os hará todo poco” (Moradas, cap.VII, 4,8)

“Estas almas…  no abrazan la cruz, sino llevarla arrastrando, y así las lastima…porque si es amada, es suave de llevar” (Conceptos de amor, cap.2,26)

“Mire que cría almas para esposas del crucificado” (Carta 421,9)