Domingo primero de Cuaresma (14 febrero 2016)

De Corazón a corazón: Deut 26,4-10 ("El Señor nos sacó de Egipto"); Rom 10,8-13 ("Todo el que crea en él, no será confundido"); Lc 4,1-13 ("Jesús… era conducido por el Espíritu al desierto")

Contemplación, vivencia, misión: La acción del Espíritu de Amor se refleja en todos los momentos de la vida de Jesús. Así fue su ida al desierto, para adentrarse plenamente en los proyectos del Padre, con esa mirada eterna del Verbo, ahora ya hecho hombre por obra del Espíritu Santo. Y nos asume a nosotros para entrar en el “silencio” de Dios, donde se forman quienes tienen que ser pan partido para los demás. Si entra la Palabra en el corazón, libera de todos los aditamentos extraños y de todas las manipulaciones e interpretaciones egocéntricas. La vida humana está diseñada para participar en la glorificación de Cristo, pasando por la cruz.“La Cuaresma de este Año Jubilar, pues, es para todos un tiempo favorable para salir por fin de nuestra alienación existencial gracias a la escucha de la Palabra y a las obras de misericordia” (Mensaje Cuaresma 2016)

*Corazón misericordioso de María, memoria de la Iglesia: En esa sintonía de fidelidad incondicional al Espíritu Santo estaba enrolada su Madre y nuestra, y nosotros con ella. “María se convirtió para todos nosotros en Madre del perdón. Ella misma, siguiendo el ejemplo de Jesús y con su gracia, fue capaz de perdonar a los que estaban matando a su Hijo inocente” (Papa Francisco 1.1.16, SMªM)

Sábado después de Ceniza (13 febrero 2016)

De Corazón a corazón: Is 58,9-14 ("Si repartes al hambriento tu pan… te deleitarás en el Señor"); Lc 5,27-32 (En casa de Mateo: "No he venido a llamar a la conversión a los justos, sino a los pecadores")

Contemplación, vivencia, misión: Las palabras de Jesús sólo se captan en la armonía de la fe y del amor: "Si alguno me ama, yo me manifestaré a él" (Jn 14,21). Ha venido para "todos" (Mt 11,28): para los publicanos Mateo y Zaqueo, para la Samaritana… De todos "sintió compasión" (Mt 15,32), a todos nos lleva en su Corazón. Dios "misericordioso" tiene sed del amor del hombre. Se apiada y llama a un abrazo con él, "se apiada y elige" (San Beda).. Es su modo de amar. “En el tiempo de la Cuaresma enviaré a los Misioneros de la Misericordia, a fin de que sean para todos un signo concreto de la cercanía y del perdón de Dios” (Mensaje Cuaresma 2016)

*Corazón misericordioso de María, memoria de la Iglesia: "Limosna" equivale a "misericordia", como expresión de la "ternura materna" de Dios, que "hace salir su sol sobre buenos y malos", y que se hace presente en Jesús. En la "Salve" invocamos a María "Madre de la Misericordia". Es la oración que, durante siglos, ha moldeado el corazón misericordioso de la Iglesia.

Viernes después de Ceniza (12 febrero 2016)

De Corazón a corazón: Is 58,1-9 ("El ayuno que yo quiero: desatar los lazos de maldad… partir con el hambriento tu pan"); Mt 9,14-15 ("Cuando les será arrebatado el esposo, entonces ayunarán")

Contemplación, vivencia, misión: El "sacrificio" ("ayuno") nos hace experimentar y corregir la "pobreza" de nuestra realidad limitada. La "misericordia" (relacionada con la "limosna") nos hace vivir en sintonía con los hermanos. La humildad y la caridad son las dos alas de una verdadera oración, como actitud filial; entonces siempre se encuentra tiempo para relacionarse con nuestro Padre Dios. El camino de cuaresma hacia la Pascua se comparte con Cristo "esposo", "consorte" de nuestra existencia. Sólo con él, nuestra "cruz" es la suya y en él recobra su sentido.

*Corazón misericordioso de María, memoria de la Iglesia: María es la mujer que ponía la levadura en la harina (cfr. Lc 13,21), para elaborar "el pan nuestro de cada día" (Lc 11,3). Junto a su corazón se formó el “pan de vida”; ella nos ayuda a ser, con Cristo, “pan partido” para los hermanos. Ella es “icono de una Iglesia que evangeliza porque es evangelizada” (Mensaje Cuaresma 2016).

Jueves después de Ceniza (11 febrero 2016, Virgen de Lourdes)

De Corazón a corazón: Deut 30,15-20 ("Los mandamientos del Señor… escoge la vida para que vivas"); Lc 9,22-25 ("El Hijo del hombre debe sufrir… Si alguno quiere venir en pos de mí… tome su cruz cada día y sígame")

Contemplación, vivencia, misión: Los "mandamientos" son un signo de que Dios es mendigo de nuestro amor. Vivir es amar, porque Dios es Amor que nos hace partícipes de su misma vida. "Sufrimiento", "sacrificio" y "cruz" son la sombra que hace resaltar la "luz" y el "gozo" de seguir a Cristo para compartir su misma vida y transmitirla a los demás. Es su mejor regalo, si reaccionamos amando, porque compartimos su mismo amor y corremos su misma suerte.

*Corazón misericordioso de María, memoria de la Iglesia: A María le anunciaron que correría la misma suerte de Jesús, participando en la misma "espada" de dolor (Lc 2,35). “Atravesemos, por tanto, la Puerta Santa de la Misericordia con la certeza de que la Virgen Madre nos acompaña, la Santa Madre de Dios, que intercede por nosotros. Dejémonos acompañar por ella para redescubrir la belleza del encuentro con su Hijo Jesús” (Papa Francisco, 1.1.16 SMªM)

MIÉRCOLES DE CENIZA (10 febrero 2016)

De Corazón a corazón: Jl 2,12-18 ("Volved a mí de todo corazón") / 2Cor 5,20-6,2 ("En nombre de Cristo… reconciliaos con Dios… Le hizo pecado por nosotros"); Mt 6,1-6.16-18 (oración, limosna, sacrifico: "Tu Padre, que ve en lo secreto, te recompensará").

Contemplación, vivencia, misión: Camino de cuaresma es camino con Cristo hacia el "desierto" (oración, ayuno, pruebas) y hacia su donación pascual de muerte y resurrección. “Con Cristo sois sepultados en el Bautismo, con él también habéis resucitado”(Col. 2, 12). En su "misericordia", asume nuestros pecados y defectos, para purificarnos y transformarnos en él. Nos pide "ocultarnos" con él, para "abrirnos" (“convertirnos”) en donación a Dios y a los hermanos. Ante la ternura materna de Dios y ante la compasión de Jesús, ya no es cotizable encerrarse en sí mismo. El ayuno, la oración y la misericordia sólo se entienden a partir de los sentimientos de Cristo: con él oramos, compartimos los dones con los hermanos y hacemos de nuestra vida una donación.

*Corazón misericordioso de María, memoria de la Iglesia: María se quedó en Nazaret, viviendo en sintonía con Jesús su "cuaresma" y su caminar apostólico, para luego también estar con él "de pie junto a la cruz" Jn 19,25). “El perdón de la Iglesia ha de tener la misma amplitud que el de Jesús en la Cruz, y el de María a sus pies. No hay alternativa” (Papa Francisco, 1.1.16 SMªM)

Martes semana quinta tiempo ordinario (9 febrero 2016)

De Corazón a corazón: 1Re 8,22-23.27-30 (Escucha la oración de tu siervo… escucha y perdona"); Mc 7,1-13 (“Su corazón está lejos de mí”)

Contemplación, vivencia, misión: Es lo peor que nos puede pasar: hacer decir a la Palabra de Dios nuestras preferencias. Cuando uno se busca a sí mismo, entonces no busca a Dios con todo el corazón. Las consecuencias pueden ser fatales, como el final de la vida de Salomón. La oración humilde alcanza el perdón. Cuando sobreponemos nuestras preferencias a los planes de Dios, se tergiversa el orden de las cosas. La mejor oración consiste en confiar filialmente al corazón de Dios nuestras necesidades.

*Corazón misericordioso de María, memoria de la Iglesia: María, ante la Palabra de Dios, “se admiraba”, “escuchaba”, “meditaba”, para decir que “sí” con todo el corazón. “La Puerta Santa que hemos abierto es de hecho una puerta de la Misericordia. Quien atraviesa ese umbral está llamado a sumergirse en el amor misericordioso del Padre, con plena confianza y sin miedo alguno; y puede recomenzar desde esta Basílica con la certeza –¡con la certeza!– de que tendrá a su lado la compañía de María” (Papa Francisco, 1.1.16 SMªM)

Lunes semana quinta tiempo ordinario (8 febrero 2016)

De Corazón a corazón: 1Re 8,1-7.9-13 (Salomón introduce solemnemente el arca en el templo: "La gloria del Señor llenaba el templo"); Mc 6,53-56 (“Cuantos tocaban la orla de su manto, quedaban sanos”)

Contemplación, vivencia, misión: Jesús es siempre cercano, escucha, mira, bendice… Nos lleva a todos y cada uno en su Corazón. Basta con dejarse sorprender por él. Eso equivale hoy a “tocarle”. Y todos quedan sanos en el corazón. Hay que vivir con él, verdadero “pan de vida”, itinerantes como el “maná” en el Arca. Las dificultades, penas y sufrimientos, provienen casi siempre de no usar bien los dones de Dios. Jesús, centro de la creación y de la historia humana, se hace encontradizo con todos y hace suya nuestra vida.

*Corazón misericordioso de María, memoria de la Iglesia: “Tocarle” equivale a dejarse sorprender por él, que siempre nos ama y perdona. “Para nosotros, María es en un icono de cómo la Iglesia debe extender el perdón a cuantos lo piden. La Madre del perdón enseña a la Iglesia que el perdón ofrecido en el Gólgota no conoce límites” (Papa Francisco, 1.1.16 SMªM)