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A la luz de la fe, guiados por el Espíritu Santo, discernir la propia vocación, el camino concreto de la voluntad de Dios

APÓSTOLES PARA UNA IGLESIA MISIONERA EN ESTADO DE CONVERSIÓN

El anuncio del “Evangelio”, un cambio de “mentalidad” y de corazón:

Jesús: “El tiempo se ha cumplido y el reino de Dios está cerca; convertíos (meta-noeite) y creed en el evangelio” (Mc 1,15).  Cambio de paradigma: (A Nicodemo) “Si uno no nace del agua y del Espíritu, no puede entrar en el reino de Dios” (Jn 3, 5). (A la mujer samaritana) “¡En espíritu y en verdad” (Jn 4,24).

Apóstoles (Pedro): “Convertíos y que cada uno de vosotros se  haga bautizar en el nombre de Jesucristo, para remisión de vuestros pecados; y recibiréis el don del Espíritu Santo” (Hechos 2:38). Como Pablo: “Habéis sido enseñados… a renovar el espíritu de vuestra mente y a revestiros del Hombre Nuevo, creado según Dios, en la  justicia y santidad de la verdad” (Ef 4,21. 23-24). “Cristo Jesús vino al mundo a salvar a los pecadores, y de ellos el primero soy yo” (1Tim 1,15).

“Conversión”: abrirse al amor, “creer” (adherirse a Cristo y su mensaje), “bautizarse” y guiar a los bautizados (“transformarse” en Cristo). Camino de santidad, “la perfección de la caridad” (Lumen Gentium 40 y 45).

Actualidad: Conversión y renovación de la Iglesia hoy. “El anuncio de la Palabra de Dios tiene como objetivo la conversión cristiana, es decir, la adhesión plena y sincera a Cristo y su Evangelio a través de la fe” (Redemptoris Missio 46).

“Espero que todas las comunidades procuren poner los medios necesarios para avanzar en el camino de una conversión pastoral y misionera… El Concilio Vaticano II presentó la conversión eclesial como la apertura a una permanente reforma de sí por fidelidad a Jesucristo … Sin vida nueva y auténtico espíritu evangélico… cualquier estructura nueva se corrompe en poco tiempo” (Evangelii Gaudium 25-26).

Mensaje Cuaresma 2019: “El camino hacia la Pascua nos llama precisamente a restaurar nuestro rostro y nuestro corazón de cristianos, mediante el arrepentimiento, la conversión y el perdón, para poder vivir toda la riqueza de la gracia del misterio pascual… La Cuaresma es signo sacramental de esta conversión, es una llamada a los cristianos a encarnar más intensa y concretamente el misterio pascual en su vida personal, familiar y social, en particular, mediante el ayuno, la oración y la limosna”.

La naturaleza misionera de la Iglesia, evangelizadora y evangelizada:

“La Iglesia, enviada por Dios a las gentes para ser el sacramento universal de la salvación, obedeciendo el mandato de su Fundador (cf. Mc. 16,15) … la Iglesia, sal de la tierra y luz del mundo (cf. Mt. 5,13-14), se siente llamada con más urgencia a salvar y renovar a toda criatura para que todo se instaure en Cristo y todos los hombres constituyan en El una única familia” (Ad Gentes 1). “No podemos predicar la conversión si nosotros no nos convertimos todos los días” (Redemptoris Missio 47). “Cada Iglesia … es por su propia naturaleza misionera, evangelizada y evangelizadora” (ibid. 49)

El apóstol y la comunidad en permanente estado de conversión:

Apóstol: “El hombre de las bienaventuranzas” (Redemptoris Missio 91).
Vivir la conversión, para anunciar la conversión. Transparencia del evangelio.

Convertirse al “seguimiento” de Cristo: vivir como Cristo “pobre” (el Buen Pastor que da vida para evangelizar a los pobres). Los evangelizados tienen derecho a ver en nosotros el modo de vivir y amar de Jesús. Conversión al “Padre Nuestro”: “contemplación” (ver 1Jn 1,1). Dios escucha el corazón. Decir “Abba”, con la voz y el amor de Jesús en el Espíritu (Gal 4,6; Rom 8,15). Conversión a las “bienaventuranzas”: “la perfección de la caridad” (LG 40).

Conversión a la “comunión” (coinonia): “que sean uno” (Jn 17.21), “un solo corazón y una sola alma” (Hechos 4,32). Conversión al “servicio” (diaconía): Mc 10,45; Jn 13,14-16. Servir y lavar los pies. Conversión para ser “testigo” (martyria): un signo creíble y una exégesis viva del Evangelio.
“La llamada a la misión deriva de por sí de la llamada a la santidad … La vocación universal a la santidad está estrechamente unida a la vocación universal a la Misión … El renovado impulso hacia la misión ad gentes exige misioneros santos … es necesario suscitar un nuevo anhelo de santidad entre los misioneros y en toda la comunidad cristiana” (RMi 90).

Proceso permanente de conversión, “estado de vida” abierto al Amor:

Proceso de oblación en Cristo (liturgia, Eucaristía): “Por medio de él, por lo tanto, continuamente ofrecemos un sacrificio de alabanza a Dios” (Heb 13,15). Proceso de apertura a la Palabra (“discípulos”): “criterios”, “valores”, “actitudes”. Comunidad fraterna y eclesial de “conversos” en proceso: consejo espiritual, corrección fraterna, compartir, donación de sí mismo, atentos a los demás.

Discernimiento: personal, comunitario = fidelidad al Espíritu Santo. La última “conversión” de San Agustín: “He entendido que solo uno es verdaderamente perfecto y que las palabras del Sermón de la Montaña se realizan totalmente en una sola: en el mismo Jesucristo. En su lugar, toda la Iglesia, todos nosotros, incluidos los Apóstoles, debemos orar todos los días: perdónanos nuestras deudas como perdonamos a los que nos ofenden” (Retractaciones I,19). (Primera conversión): “Tú estabas, ciertamente, delante de mí, mas yo me había alejado también de mí, y no acertaba a hallarme, ¡cuánto menos a ti!” (Confesiones V, 2, 2).

Nuestra “gran conversión”: apertura al Misterio de la Encarnación y Redención. Dejarse sorprender como la Madre de Jesús: “fiat” (Lc 1,38), “magníficat” (Lc 1,46), “meditaba en el corazón” (Lc 2,19.51), “estaba de pie” (Jn 19,25), “gran señal” (Ap 12,1).

GAUDETE ET EXSULTATE, gestos y afirmaciones de los Santos

Invitación general.  N.4: Los santos que ya han llegado a la presencia de Dios mantienen con nosotros lazos de amor y comunión. N.9: La santidad es el rostro más bello de la Iglesia. N.19: Cada santo es una misión; es un proyecto del Padre para reflejar y encarnar, en un momento determinado de la historia, un aspecto del Evangelio. N.21: Así, cada santo es un mensaje que el Espíritu Santo toma de la riqueza de Jesucristo y regala a su pueblo. N.22: Lo que hay que contemplar es el conjunto de su vida, su camino entero de santificación, esa figura que refleja algo de Jesucristo.  N.138: Los santos sorprenden, desinstalan, porque sus vidas nos invitan a salir de la mediocridad tranquila y anestesiante.

N.5: Beata María Gabriela Sagheddu, que ofreció su vida por la unión de los cristianos.

N.8: Santa Teresa Benedicta de la Cruz… «En la noche más oscura surgen los más grandes profetas y los santos. Sin embargo, la corriente vivificante de la vida mística permanece invisible. Seguramente, los acontecimientos decisivos de la historia del mundo fueron esencialmente influenciados por almas sobre las cuales nada dicen los libros de historia».

N.12: El «genio femenino» también se manifiesta en estilos femeninos de santidad… Podemos mencionar a santa Hildegarda de Bingen, santa Brígida, santa Catalina de Siena, santa Teresa de Ávila o santa Teresa de Lisieux. Pero me interesa recordar a tantas mujeres desconocidas u olvidadas…

N.20: La contemplación de estos misterios (de Cristo), como proponía san Ignacio de Loyola, nos orienta a hacerlos carne en nuestras opciones y actitudes (Ejercicios). (Ver N. 39 y 153 “la memoria agradecida… en su «Contemplación para alcanzar amor».

N.32: Santa Josefina Bakhita, quien fue «secuestrada y vendida como esclava a la tierna edad de siete años… Pero llegó a comprender la profunda verdad de que Dios, y no el hombre, es el verdadero Señor de todo ser humano, de toda vida humana».

N.46: San Francisco de Asís… escribió esto a san Antonio de Padua: «Me agrada que enseñes sagrada teología a los hermanos con tal que, en el estudio de la misma, no apagues el espíritu de oración y devoción».

N.49: Como enseñaba san Agustín, Dios te invita a hacer lo que puedas y a pedir lo que no puedas; o bien a decirle al Señor humildemente: «Dame lo que me pides y pídeme lo que quieras» (Confesiones)

N.52: San Juan Crisóstomo decía que Dios derrama en nosotros la fuente misma de todos los dones antes de que nosotros hayamos entrado en el combate  (Homilía). San Basilio Magno remarcaba que el fiel se gloría solo en Dios, porque «reconoce estar privado de la verdadera justicia y que es justificado únicamente mediante la fe en Cristo» (Homilía sobre la humildad).

N.72: Para santa Teresa de Lisieux «la caridad perfecta consiste en soportar los defectos de los demás, en no escandalizarse de sus debilidades» (Manuscrito C). Ver N.145: « De pronto, oí a lo lejos el sonido armonioso de un instrumento musical… Luego posé la mirada en la pobre enferma, a quien sostenía. En lugar de una melodía, escuchaba de vez en cuando sus gemidos lastimeros […]. No puedo expresar lo que pasó por mi alma. Lo único que sé es que el Señor la iluminó con los rayos de la verdad… no podía creer en mi felicidad» (Manuscrito C).

N.96: Decía san Juan Pablo II que «si verdaderamente hemos partido de la contemplación de Cristo, tenemos que saberlo descubrir sobre todo en el rostro de aquellos con los que él mismo ha querido identificarse» (Novo millennio ineunte, 49).

N.102: San Benito… estableció que a todos los huéspedes que se presentaran en el monasterio se los acogiera «como a Cristo» y que a los pobres y peregrinos se los tratara «con el máximo cuidado y solicitud» (Regla)

N.106: Santo Tomás de Aquino …  « la misericordia, que socorre los defectos ajenos, es el sacrificio que más le agrada, ya que causa más de cerca la utilidad del prójimo» (II-II, q.30)

N.107: Santa Teresa de Calcuta: «Sí, tengo muchas debilidades humanas, muchas miserias humanas. […] Pero él baja y nos usa, a usted y a mí, para ser su amor y su compasión en el mundo… » (Cristo en los pobres).

N.117: San Juan de la Cruz proponía: «Sea siempre más amigo de ser enseñado por todos que de querer enseñar aun al que es menos que todos»… «Gozándote del bien de los otros como de ti mismo… Procura ejercitarlo más con los que menos te caen en gracia. Y sabe que si no ejercitas esto, no llegarás a la verdadera caridad ni aprovecharás en ella» (Cautelas). Ver N.141: … decía a un discípulo: estás viviendo con otros «para que te labren y ejerciten» (Cautelas). También, N.148: … recomendaba «procurar andar siempre en la presencia de Dios… de acuerdo con lo que le permitan las obras que esté haciendo» (Grados de perfección).

N.121: Cristo transmitió a santa Faustina Kowalska que «la humanidad no encontrará paz hasta que no se dirija con confianza a la misericordia divina» (Diario).

N.126: Ordinariamente la alegría cristiana está acompañada del sentido del humor, tan destacado, por ejemplo, en santo Tomás Moro, en san Vicente de Paúl o en san Felipe Neri.

N.141: En varias ocasiones la Iglesia ha canonizado a comunidades enteras que vivieron heroicamente el Evangelio o que ofrecieron a Dios la vida de todos sus miembros.

N.149: Para santa Teresa de Ávila la oración es «tratar de amistad estando muchas veces a solas con quien sabemos nos ama» (Vida, 8,5)

N.152: El «peregrino ruso», que caminaba en oración continua, cuenta que esa oración no lo separaba de la realidad externa: «Cuando me encontraba con la gente, me parecía que eran todos tan amables como si fueran mi propia familia. […]» (Relatos).

N.155: (Bto) Carlos de Foucauld: «Apenas creí que Dios existía, comprendí que solo podía vivir para él» (Carta 14 agosto 1901).

N.162: El santo cura Brochero, «¿qué importa que Lucifer os prometa liberar y aun os arroje al seno de todos sus bienes, si son bienes engañosos, si son bienes envenenados?».

N.176: María … ella vivió como nadie las bienaventuranzas de Jesús. Ella es la que se estremecía de gozo en la presencia de Dios, la que conservaba todo en su corazón y se dejó atravesar por la espada…

ITINERARIO DE SANTIDAD Y MISIÓN (Pautas de Gaudete et Exsultate)

1.Iglesia llamada a la santidad en proyecto misionero

“Él nos quiere santos y no espera que nos conformemos con una existencia mediocre, aguada, licuada” (n.1). “Mi humilde objetivo es hacer resonar una vez más el llamado a la santidad, procurando encarnarlo en el contexto actual, con sus riesgos, desafíos y oportunidades. Porque a cada uno de nosotros el Señor nos eligió” (n.2). “La santidad es el rostro más bello de la Iglesia” (n.9). “Cada uno por su camino” (n.11; LG 11). “Reconozcamos nuestra fragilidad pero dejemos que Jesús la tome con sus manos y nos lance a la misión” (n.131). “Toda la Iglesia se dedique a promover el deseo de santidad” (n.177) (Ver todo el cap.I; tentaciones de hoy: cap.II). Citas bíblicas: “Alegraos” (Mt 5,12). “Camina en mi presencia y sé perfecto” (Gen 17,1). Elegidos “para que fuésemos e irreprochables ante él por el amor” (Efes 1,4). “Sed santos, porque yo soy santo” (Lv 11,45; 1Pe 1,16). “Ésta es la voluntad de Dios: vuestra santificación” (1Tes 4,3)

2.El camino de las bienaventuranzas y del mandato del amor

“Volvamos a escuchar a Jesús, con todo el amor y el respeto que merece el Maestro. Permitámosle que nos golpee con sus palabras, que nos desafíe, que nos interpele a un cambio real de vida” (n.66). “Ante la contundencia de estos pedidos de Jesús es mi deber rogar a los cristianos que los acepten y reciban con sincera apertura, «sine glossa», es decir, sin comentario, sin elucubraciones y excusas que les quiten fuerza. El Señor nos dejó bien claro que la santidad no puede entenderse ni vivirse al margen de estas exigencias suyas, porque la misericordia es «el corazón palpitante del Evangelio»” (n.97) (ver todo el cap.III). Citas bíblicas: Bienaventuranzas, himno de la caridad (cfr. Mt 5,3-12; Lc 6,20-23; 1Cor 13). Mandato del amor (Jn 13,34). Jesús “siendo rico se hizo pobre” (2 Cor 8,9). “Aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón, y encontraréis descanso para vuestras almas” (Mt 11,29). “Llorad con los que lloran” (Rom 12,15). “Todo lo que queráis que haga la gente con vosotros, hacedlo vosotros con ella” (Mt 7,12). “Sed perfectos” (Mt 5,48).”Sed misericordiosos como vuestro Padre es misericordioso” (Lc 6,36-38). “Como yo tuve compasión de tí” (Mt 18,33). “El fruto de la justicia se siembra en la paz para quienes trabajan por la paz” (Sant 3,18), “Procuremos lo que favorece la paz” (Rom  14,19). “Tuve hambre y me disteis de comer, tuve sed y me disteis de beber” (Mt 25,35-36). “Entonces surgirá tu luz como la aurora” (Is 58,7-8)

3.En comunión fraterna

“La santificación es un camino comunitario, de dos en dos… San Juan de la Cruz decía… «para que te labren y ejerciten»” (n.141). “La comunidad está llamada a crear ese «espacio teologal en el que se puede experimentar la presencia mística del Señor resucitado». Compartir la Palabra y celebrar juntos la Eucaristía nos hace más hermanos y nos va convirtiendo en comunidad santa y misionera” (n.142). “La comunidad que preserva los pequeños detalles del amor, donde los miembros se cuidan unos a otros y constituyen un espacio abierto y evangelizador, es lugar de la presencia del Resucitado que la va santificando según el proyecto del Padre” (n.145). “En contra de la tendencia al individualismo consumista que termina aislándonos en la búsqueda del bienestar al margen de los demás, nuestro camino de santificación no puede dejar de identificarnos con aquel deseo de Jesús: «Que todos sean uno, como tú Padre en mí y yo en ti» (Jn 17,21)” (n.146; cfr. nn.140-146; también nn.6, 128, 154). Citas bíblicas: “Donde están dos o más reunidos en mi nombre, allí estoy en medio de ellos” (Mt 18,20). “Que todos sean uno, como tú Padre en mí y yo en ti” (Jn 17,21). “Este es el que ama a sus hermanos, el que ora mucho por el pueblo” (2Mac 15,14). “Hay más dicha en dar que en recibir” (Hech 20,35). “Dios ama al que da con alegría” (2Cor 9,7). “Alegraos con los que están alegres” (Rom 12,15). “Un solo corazón y una sola alma… todo lo compartían en común” (Hech 4,32).

4.Discernir guiados por el Espíritu Santo

“En ese silencio (dela oración) es posible discernir, a la luz del Espíritu, los caminos de santidad que el Señor nos propone” (n.150). “El discernimiento nos lleva a reconocer los medios concretos que el Señor predispone en su misterioso plan de amor, para que no nos quedemos solo en las buenas intenciones” (n.169). “Únicamente el Espíritu sabe penetrar en los pliegues más oscuros de la realidad y tener en cuenta todos sus matices, para que emerja con otra luz la novedad del Evangelio” (n.173).  “Pidamos que el Espíritu Santo infunda en nosotros un intenso anhelo de ser santos para la mayor gloria de Dios y alentémonos unos a otros en este intento” (n.177). Citas bíblicas: Jesús guiado por el Espíritu al desierto, la predicación, los pobres (cfr. Lc 4), siempre “lleno de gozo en el Espíritu” (Lc 10,21). “Escudriñad todo; quedaos con lo bueno” (1Tes 5,21). “Cuantos son guiados por el Espíritu de Dios, éstos son hijos de Dios” ((Rom 8,14). “Distinguir entre el Espíritu de la verdad y el espíritu del error” (1Jn 4,6).

5.Con y como la Madre de Jesús

“María, que supo descubrir la novedad que Jesús traía, cantaba: «Se alegra mi espíritu en Dios, mi salvador» (Lc 1,47)” (n.124). “Quiero que María corone estas reflexiones, porque ella vivió como nadie las bienaventuranzas de Jesús. Ella es la que se estremecía de gozo en la presencia de Dios, la que conservaba todo en su corazón y se dejó atravesar por la espada. Es la santa entre los santos, la más bendita, la que nos enseña el camino de la santidad y nos acompaña. Ella no acepta que nos quedemos caídos y a veces nos lleva en sus brazos sin juzgarnos. Conversar con ella nos consuela, nos libera y nos santifica. La Madre no necesita de muchas palabras, no le hace falta que nos esforcemos demasiado para explicarle lo que nos pasa. Basta musitar una y otra vez: «Dios te salve, María…»” (n.176). Citas bíblicas: María escucha (Lc 1,29), concibe por obra del Espíritu Santo (Lc 1,35), hace de la vida un “sí” y un “magníficat” (Lc 1,38.46), “medita en el corazón” (Lc 2,19.51), se asocia a Jesús en la cruz (Jn 19,25), acompaña a la Iglesia orando para recibir el Espíritu Santo (Hech 1,14).

 

ITINERARIO PERMANENTE DE DISCERNIMIENTO VOCACIONAL

Inntroducción: EJERCICIOS ESPIRITUALES, escuela de discernimiento en el Espíritu

Del “principio y fundamento”, a la contemplación del amor. Formación permanente para el discernimiento espiritual y pastoral. Compartir con los hermanos el camino del discernimiento (consejo espiritual y revisión de vida en grupo). Discernimiento: personal y comunitario, vocacional, espiritualidad y pastoral. Vivir de sorpresa en sorpresa guiados por el Espíritu de amor. “Pondus meum amor meus” (S. Agustín). El camino del “verdadero gozo pascual” (PO 11), “unidad de vida” y “caridad pastoral” (PO 14). Fuente de vocaciones y de perseverancia generosa.

1:Vocación: Dejarse sorprender continuamente por el proyecto de Dios Amor

Efesios 1: elegidos en Cristo, hijos en el Hijo, ser su “destello” (“gloria”), por su “sangre”, con el “sello” del Espíritu … Colosenses 1: Elegidos en Cristo; Él es el centro de la creación y de la historia. 1Jn 1-4: “Nos ha amado primero”, “para que vivimos por él”, “hemos conocido el amor”, “Dios es Amor” … Jn 1 (prólogo): Se ha insertado “esponsalmente” en nuestra historia para hacernos partícipes de su filiación. Experiencia cristiana de Dios: “Evangelizadores que hablen de un Dios a quien ellos conocen y tratan familiarmente, como si estuvieran viendo al Invisible” (EN 76). Discernimiento vocacional permanente: vivencia, servicio pastoral, ayuda mutua. Ser reflejo del misterio de Cristo, “hijos en el Hijo” (GS 22). “El gozo sobre todo gozo” (San Manuel González), “conservemos la dulce y confortadora alegría de evangelizar” (EN 81).

2:La propia realidad humana en su integridad  asumida por Dios en Cristo

Lc 15: “mi oveja”, “mi hijo”, los “amores” de Cristo (Padre y hermanos). Miseria y misericordia. Pablo, Agustín, San Beda (“miserando atque eligendo”). “Cristo Jesús vino al mundo a salvar a los pecadores; y el  primero de ellos soy yo” (1Tim 1,15). Encarnación redentora: “Tratado del amor de Dios” (Juan de Ávila). Me ama tal como él es y tal como soy. Vida espiritual y servicio pastoral. Discernimiento vocacional permanente: itinerario de humildad y caridad

3:La llamada al “seguimiento” de Cristo para compartir su misma vida

Vocación y espiritualidad cristiana: bienaventuranzas (Mt 5) y mandato del amor (Jn 13). Actitud relacional con Dios y con los hermanos: oración (“Padre nuestro”) y fraternidad (Jesús “en medio”: Mt 18,20). Se ora en el grado en que se ama a Dios y a los hermanos. “No anteponer nada al amor de Cristo” (S. Cipriano). Vocación cristiana a la santidad, como “perfección de la caridad” (LG 40). Discernimiento cristiano: criterios, valores y actitudes de Cristo

4:La “vida apostólica” de los Doce como punto de referencia del carisma

Mc 3,13-14; Mt 19,27; Jn 15,26-27; Hech 2,44; 3, 6; 4,32. Vocación, espiritualidad y ministerio sacerdotal. Participación y prolongación: consagración, misión y estilo de vida de Cristo. Signo personal y sacramental del Buen Pastor. Caridad pastoral: ser signo de cómo ama Él (la comunidad necesita este signo). Discernimiento “sacerdotal” sobre la “unidad de vida” y “gozo pascual”

5:De corazón a corazón, sintonía, imitación, vivencia, compromiso

Invitación a vivir de los amores de Cristo (cfr. Fil 2,5). Jn 13-16 (declaración de amor, amistad). Jn 17 (oración sacerdotal, los amores de Cristo). “Lo que hemos visto y oído” (1Jn 1, 1); “hemos conocido el amor” (1Jn 3,16). Discernimiento vocacional permanente en la “fraternidad sacramental” del Presbiterio. Compartir con los hermanos la amistad con Cristo.

6: Eucaristía, memorial del Misterio Pascual

Lc 2,18-20; Jn 6,51-57; Cor 11, 23-26. Cuerpo entregado, sangre derramada: así ama Él. Su “memorial”: actualiza su presencia, sacrificio (donación) y comunicación. Discernimiento vocacional permanente: construir personas y comunidades como “pan partido”.

7: La experiencia de encuentro con Cristo en la pasión y Resucitado

Pedro (Lc 22,61-62, con Jn 21,15ss); Juan (Jn 19,27-37, con 20,8). Momentos de su pasión, sepultura y de sus apariciones como Resucitado (cfr. Lc 24; Jn 20-21).  “Me amó y se entregó por mí” (Gal 2,20). “Así Dios ha amado el mundo” (Jn 3,16). Del encuentro, a la misión: “Ve a mis hermanos” (Jn 20,17). Muestra sus llagas, ya resucitado (Lc 24,39; Jn 21,20).  “Id … estaré con vosotros” (Mt 28,19.20). Discernimiento vocacional permanente: del encuentro a la misión

8: En la Iglesia, misterio de comunión misionera y de maternidad

Iglesia misterio de comunión y misión, “complemento” de Cristo (Efes 1,23). “Mi Iglesia” (Mt 16,18). “Amó a la Iglesia” (Efes 5,25). “La plenitud de los tiempos” (Gal 4,4-7.19.26). Cristo, María, Iglesia. María, Madre de Cristo Sacerdote, Madre de la Iglesia. Discernimiento vocacional permanente: actitud eclesial y sacerdotal mariana (fecundidad materna)

VOCACIÓN: UN PROYECTO DE DIOS AMOR PARA CADA PERSONA

Un camino histórico donde Cristo se nos hace presente:

“Se ha cumplido el tiempo” (Mc 1,15) – Jesús enviado en “la plenitud del tiempo” (Gal 4,4) – “Camino, verdad y vida” (Jn 14,4) – “Jesucristo es el mismo , ayer, hoy y siempre” (Heb 13,8) -” Elegidos en Él antes de la creación” (Ef 1,4) – “Todo se mantiene en Él”(Col 1,17)

Discernir y seguir la vocación para caminar con Cristo:

Un encuentro personal, responsable, comunitario: Jn 1,35 y ss; Mc 3,14

Me ama dándose Él, quiero amarlo del todo y hacerlo amar de todos

Un proyecto de vida en el camino de la Iglesia y del mundo

Vivir en armonía histórica: pasado, presente, futuro

Compartir el mismo proyecto del Cristo:

Cristo desde nuestro corazón mira al Padre con el amor del Espíritu: Lc10,21; Jn 17

Con nosotros mira el mundo dándose Él mismo: “Venid a mí todos” (Mt 11,28) – “Compasión” esponsal (Mc 6,34) – “Pan de vida para la vida del mundo” (Jn 6,51)

Mira y ama a su Iglesia: “Mi Iglesia” (Mt 16,18) – “Amó la Iglesia” (Ef 5,25) – “Mis hermanos” (Mt 12,48; Jn 20,17)

Con Él y mirando como Él, construimos una historia auténtica:

Mirando el pasado en el luz de la fe (pensar como Cristo): “Nueva alianza” (Lc 22,20)

Viviendo el presente con su amor: mandamiento del amor y bienaventuranzas

Caminando hacia el futuro con la joya misionera de la esperanza: “Id … yo estoy con vosotros” (Mt 28,19-20) – “Hasta que Él venga” (1Cor 11,26)

La historia se construye amando: “canta y camina … todo es gracia” (S. Agustín).

Discernimiento y decisión en comunión eclesial:

“A quién iremos?, tú tienes palabras de vida eterna” (Jn 6,68) – “Nosotros lo hemos dejado tono y te hemos seguido” (Mt 19,27; cfr. Lc 5,11) – “Podemos” (beber tu copa, compartir tu vida) (Mc 10,39)

La comunidad eclesial (familia de Jesús) camina actualizando el “Magníficat” y el “sí” de la Madre de Jesús: Lc 1,46-55 con Hech 1,14: sintonía de humildad, alegría, agradecimiento, alabanza, misericordia (la clave de la vocación y de la historia personal y comunitaria)

DISCERNIMIENTO VOCACIONAL DE LA ACCIÓN DEL ESPÍRITU SANTO

“Lo que quiero ofrecer va más bien en la línea de un discernimiento evangélico. Es la mirada del discípulo misionero, que se alimenta a la luz y con la fuerza del Espíritu Santo” (Papa Francisco, Evangelii Gaudium, n.50)

Itinerario de amor para responder a Dios Amor

“Discernimiento de espíritus” (1Cor 12,10).

“Cuantos son guiados por el Espíritu de Dios, éstos son hijos de Dios” (Rom 8,14).

“Distinguir entre el Espíritu de la verdad y el espíritu del error” (1Jn 4,6). “Examinad si los espíritus vienen de Dios” (1Jn 4,1). Búsqueda de la autenticidad cristiana, para acertar en “la voluntad de Dios” (Rom 12,2). La lógica del Espíritu no siempre sigue las reglas normales del pensar y del actuar humano. “Oiga la Iglesia qué dice el Espíritu” (Apo 2-3, siete veces)

A la luz del Evangelio, Palabra viva y actual de Dios:

Abrir el corazón a la Palabra, como la Madre de Jesús (cfr. Lc 2,19.51; 8,21)

La “Palabra” hecha carne (Jesús): Encarnación y Redención. Riesgo de confundir las luces y mociones del Espíritu Santo con las preferencias personalistas o particularistas (de grupo)

El Espíritu Santo guía a la humildad, vida escondida, “desierto” (Lc 4,1), servicio, caridad (cfr. Lc 4,18), esperanza, paz, “gozo” verdadero (Lc 10,21)

El espíritu malo se “esconde” con apariencias de verdad y de bien: soberbia, vanidad, autosuficiencia, sentido de superioridad, falta de caridad, odio, desprecio, apego a los bienes de la tierra (riquezas, honores, cargos, ideas, proyectos), envidia, afectos desordenados, utilización del prójimo para el propio provecho o gusto, desánimo, tristeza, confusión…

El espíritu natural se muestra en: ansia exagerada de poseer, dominar, disfrutar, desánimo en  las debilidades, valoración excesiva del éxito y de la eficacia, entusiasmo superficial, sobre valorar lo que está de moda, instar al fruto inmediato, agresividad fuera de tono, etc. El Espíritu Santo puede purificar estas tendencias reorientándolas hacia la humildad, la confianza y la entrega.

Necesidad del discernimiento

A nivel más personal: itinerario de la vocación, oración, santidad, luces y mociones, cambio de situación…

A nivel comunitario: Cooperación y servicio, vida fraterna, simpatías y antipatías, diálogo, compartir…

Discernimiento comunitario: Oración compartida, diálogo sincero y respetuoso, atención respetuosa y fiel hacia el carisma de la Institución, programación en común.

“El Espíritu Santo hace discernir los signos de los tiempos – signos de Dios – que la evangelización descubre y valoriza en el interior de la historia” (EN 75).

Medios de discernimiento:

Oración, sacrificio, humildad, caridad, confianza, búsqueda humilde y confiada

Desde el corazón en paz… (libertad interior, sin condicionamientos ni preferencias)

Consulta, lectura y estudio. Actitud habitual de fidelidad al Espíritu Santo. “La entrega sincera de sí mismo a los demás” (GS 24), buscando siempre que todos se sientan amados por Jesús y potenciados para amarle y hacerle amar.